Voces de la Persecución Malasia | 13 febrero 2021
¿Quién es Raymond Koh?

El pastor Raymond Koh desapareció el 13 de febrero de 2017. Durante los últimos cuatro años, su esposa, Susanna Koh, ha estado buscando constantemente a su marido desaparecido, tratando de responder a la pregunta de dónde está ahora.

 

 

Aunque muchas personas de todo el mundo sepan del secuestro de Raymond, puede que sólo lo conozcan como una víctima. Pero es mucho más que una víctima. En este artículo, los amigos y familiares de Raymond nos cuentan más sobre quién es Raymond Koh: un marido, un padre, un amigo y un hermano en Cristo.

Raymond conoció a su mujer Susana en un barco del ministerio OM (Operación y Movilización), el Doulos. Tanto Raymond como Susana se habían ofrecido como voluntarios en el barco: Susanna estaba a cargo de la cocina, mientras que Raymond estaba en el departamento de mecánica, haciendo trabajos de soldadura.

Una vez, Raymond salió de la chimenea con la cara llena de hollín, aunque no se dio cuenta en ese momento. Tenía hambre y fue a la despensa en busca de comida. Vio a Susanna y le preguntó si quedaba comida. "Lo siento, no hay más comida", dijo Susanna. Raymond se fue un poco decepcionado.

"No le miré con desagrado", dice Susanna. "Vi que era un hombre muy trabajador. Hacía el tipo de trabajos que nadie quería hacer".

Las cosas empezaron a cambiar en 1981, cuando Susanna empezó a ayudar en la oficina de “Mobilization Fellowship”, donde Raymond era el director nacional. Tras un año de relación, Raymond le propuso matrimonio a Susanna. Los dos se casaron y un año después tuvieron su primer hijo, Jonathan.

En 1985, un año después del nacimiento de Jonathan, Susanna dio a luz a Esther. Ella recuerda que cuando era pequeña, Raymond le cantaba para dormir: "Cantaba 'Cuando contemplo la maravillosa cruz'. Siempre se preocupó por sus hijos, asegurándose de que comiésemos bien, que estudiásemos bien". 

Tras el nacimiento de Esther, la familia se fue a Nueva Zelanda. Pasaron tres años y medio en Auckland mientras Raymond y Susanna estudiaban Teología. También dirigieron una comunidad asiática, que más tarde se convirtió en una iglesia en la que sirvieron como pastores.

En las primeras semanas de llegar a Nueva Zelanda, se dieron cuenta de que necesitaban un coche, pero era demasiado caro: el triple de lo que podían pagar. Pero Raymond no se desanimó y dijo que vivirían por fe y que orarían a Dios sobre sus necesidades. Milagrosamente, Dios respondió y les proporcionó un coche.

Susana dice: "Vivíamos por fe. No teníamos un sueldo fijo, así que debíamos confiar en que Dios cubriría nuestras necesidades diarias. Y Dios nunca nos ha fallado. Él (Raymond) era el líder de la familia, así que era él quien oraba. Y siempre nos sorprendía cómo Dios satisfacía nuestras necesidades en el momento en que realmente lo necesitábamos".

Con el tiempo, Raymond sintió la llamada de Dios para que volvieran a Malasia. Regresaron en la década de 1990, donde pastorearon una iglesia en Subang Jaya durante los siguientes 13 años.

El pastor Daniel Ho, pastor principal de la Iglesia Metodista de Damansara Utama, conoce a Raymond desde hace más de 30 años. Dice: "Conozco el buen trabajo que ha hecho por la comunidad marginada. Es un buen amigo, un hombre maravilloso, humilde, desinteresado y sacrificado. Era un hombre sin pretensiones, que se desvivía por servir a Dios y amar a la gente".

El pastor Daniel organizó una cena de acción de gracias el 3 de agosto de 2011 en los locales de la iglesia para mostrar su agradecimiento a los ayudantes y voluntarios de Harapan, así como para recaudar más fondos para su labor social.

Sin embargo, a mitad del evento, los funcionarios del departamento religioso del gobierno hicieron una redada en la iglesia para detener la celebración. Los principales medios de comunicación se hicieron eco de la noticia, lo que también provocó la difusión de muchas acusaciones falsas y rumores en las redes sociales.

Dos semanas después, Raymond recibió una amenaza de muerte por correo, un sobre que contenía cinco balas y una carta en la que se le advertía que dejara de hacer proselitismo entre los musulmanes malayos. También recibió otros mensajes de odio y amenazas por teléfono.

Aun así, Raymond se negó a responder con ira, mostrando su genuina preocupación por la gente, incluso por sus enemigos. Sri Ram dice: "Advertí a Raymond, pero es de los que nunca quieren ofender a nadie. Me decía: 'Está bien. Si quieren escribir mentiras, pueden hacerlo'.

"También aconsejé a Raymond que demandara a Hasan Ali, que iba por ahí diciendo que hacía proselitismo con los musulmanes. Pero Raymond era un buen tipo. Su respuesta fue: 'Así no hacemos las cosas'. Se quedó callado".

Lamentablemente, los amigos y la familia de Raymond siguen sin saber qué le ocurrió el 13 de febrero de 2017. Cuatro años después de su secuestro, no hay noticias sobre su paradero.

Por favor, sigamos orando por la familia Koh mientras continúan buscando respuestas. Oremos por aquellos que están trabajando activamente para mantener viva la historia de Raymond Koh. Oremos también por la protección de la familia Koh. Con la creciente atención de los medios de comunicación, sus vidas podrían estar en riesgo también. Oremos en última instancia para que la mano de Dios esté en este caso, y que al final, Dios sea glorificado.

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