Reflexiones India | 30 julio 2022
El verdadero éxito
¿Medimos el éxito según los parametros del mundo o según los estándares divinos?

 

 

Oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré
.

Salmo 5:3

El otro día, en una reunión donde estábamos hablando del discipulado, surgió el tema del éxito. Decíamos que en muchas ocasiones medimos el éxito por el número de personas que nos siguen o por la cantidad de dinero que recaudamos. Hasta hablamos de que el éxito se medía por el número de veces en que nuestra iglesia se había reproducido.

Luego estuve en otra reunión en el que también se hablaba del éxito. En esta reunión se preguntó lo que diría Jesús con respecto al tema. El que compartía con nosotros nos leyó del texto donde Jesús les dijo a sus discípulos que el mayor entre ellos sería el siervo al igual que Él vino para servir y dar su vida por muchos.

En cierta forma todas estas cosas muestran diversas caras del éxito y uno puede estar satisfecho con un buen seguimiento y presupuesto, siendo un líder que lo hace como un siervo y todo ello. En esta ocasión me gustaría ofrecer otra perspectiva a la medida de éxito. Jesús dijo en Juan 15 que no podemos hacer nada apartados de Él. Que cuando permanecemos en Él damos mucho fruto y cuando no lo hacemos, morimos y nos cortan como se corta una rama seca y se echa al fuego.

Jesús dijo que lo que glorificaba a Dios es dar mucho fruto, un fruto que procede de la oración. En Juan 14, Jesús dijo que el que conoce sus mandamientos y los cumple, es la persona que ama a Dios y que Dios le amará y se manifestará a él. Yo entiendo que la clave de todo esto es la permanencia en Él.

Permanecer en Él requiere dedicarle tiempo. Esto es lo que hacen Preetha y Vinita. Ambas fueron víctimas de una paliza tan dura que estuvieron a punto de perder la vida. Preetha, desde que fue apaleada, ha tenido que mudarse tres veces porque los violentos la encontraban y le obligaban a irse de su casa. Vinita no se ha tenido que mudar, pero se encuentra a diario con los que le pegaron.

Una cosa que me llamó la atención sobre las dos cuando se les preguntó como era su vida desde que sufrieron el ataque es que dedican mucho tiempo a estar en la presencia de Dios. Muy temprano en la mañana, se levantan para leer la Biblia y orar. Aunque Preetha no sabe leer, esto no impide que se levante temprano para orar. Luego pasa tiempo con su marido escuchándole leer la Bilbia y la explicación del significado de lo que lee.

Si queremos tener éxito en la vida según la medida de Dios, a mí me parece que una cosa que Él mide es nuestra cercanía con Él.

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