Noticias Bután | 18 julio 2017
Culpable por salvar un alma: el delito de un pastor en Bután
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Salvar un alma para Cristo, ¿es un delito en tu país? En Bután podría serlo. El pastor Tika Ram* ha bautizado solamente a una niña, cuyo padre le ha acusado desde entonces de hacer enfermar a su hija. Visto desde fuera, bautizar a una persona no tiene nada que ver con la insuficiencia renal, pero a pesar de lo absurdo del caso, las autoridades se mostraron inflexibles y determinaron que Tika Ram debía pagar los daños causados. El Gobierno casi siempre favorecerá a los budistas, y este líder cristiano cayó en la trampa. Esta historia muestra otro aspecto de la difícil situación de los creyentes de trasfondo budista: la persecución por parte de las autoridades.

El pastor Tika Ram ha estado pastoreando en el centro de Bután durante casi ocho años y ha servido en el ministerio durante veinte. Viene del sur de Bután. Tika tiene actualmente una iglesia y una comunidad en la región central de Bután donde el 95% es gente nativa. La población de Bután se divide en tres partes principales: Ngalops son las personas de Bután central y occidental, Sharshops de Bután oriental, y Lhotshampas del sur de Bután. Ngalops y Sharshops son budistas, pero los Lhotshampa son de trasfondo hindú y tienen sus raíces en Nepal. Casi todos los cristianos de Bután son Lhotshampas.

En 2010, el pastor Tika bautizó a una niña de 16 años que sufría de asma y epilepsia. Su enfermedad fue curada al instante. Durante el bautismo, ambos padres de la niña estuvieron presentes sin objeción a que fuera bautizada. Todo fue bien hasta 2016, cuando el Pastor Tika Ram experimentó un gran obstáculo en su ministerio.

La Acusación Absurda

Todo comenzó cuando la niña que fue bautizada en 2010 fue diagnosticada de insuficiencia renal. Después de casi ocho años desde su bautismo, el padre de la niña presentó una demanda en su contra, haciéndolo responsable de la situación de la niña. Como cualquier persona racional observaría, no puede existir conexión alguna en este caso. Incluso las autoridades sabían que se trataba de una acusación exagerada, pero aun así le consideran culpable y le hacen responsable de indemnizar a la familia con una enorme suma de dinero. Puesto que nadie en Bután va contra el gobierno, no hay abogados justos a quienes pueda contratar. "Incluso si podemos contratar abogados, ningún abogado iría en contra del gobierno", dice Tika Ram. "El gobierno en Bután es el poder supremo y es quien lo controla todo. Debemos saber que este gobierno es un gobierno budista. Podríamos decir que ser butanés es ser budista y viceversa. Todas las demás religiones son consideradas extranjeras ".

La Habitación Oscura

La Corte Suprema llamó al pastor y fue encerrado en una habitación oscura durante casi tres horas, lo que calificó de intimidante y aterrador: "Esa fue mi primera experiencia en ser acusado de cualquier cosa, y fue un momento realmente espantoso". Dijo que nunca había estado en la Corte ni en la cárcel, y tenía miedo de lo que le pasaría a su esposa y a sus cinco hijos, el mayor de los cuales todavía era estudiante de 16 años de edad. "Pensé en lo peor: ser acusado como criminal y destruir mi testimonio, afectando así al futuro de mis hijos", dijo.

Después de tres horas, lo sacaron de la habitación. El oficial de turno le gritó: "¿Quién le dio permiso para bautizar a una niña menor de edad?" El pastor compartió que el oficial lo acusó de llevar un ritual de bautismo en un país budista sin el consentimiento de nadie. “Llevó a cabo un ritual extraño para nosotros. ¿Cómo se atrevió a hacer eso?”, gritó el oficial. Entonces le preguntó cómo pensaba compensar el tratamiento del riñón de la muchacha que costaba alrededor de 1.500.000 BTN (más de 20.000 euros).

El Veredicto

El Pastor Tika fue llamado nuevamente a la Corte después de diez días y tuvo que responsabilizarse del tratamiento renal de la niña. Le hicieron pagar 1.500.000 BTN. Dado que el pastor no tenía otra fuente de ingresos, les dijo que sería incapaz de pagar una cantidad tan grande. "Debido a la situación de miedo me comprometí a pagar 500.000 BTN".

"No había previsto que tal tragedia cayera sobre mí; Yo no había hecho nada malo ", dice el pastor. "Estaba tan perturbado mentalmente que pensé en declarar que no era cristiano, que dejaría el ministerio y mi iglesia y regresaría a mi pueblo." Con una media sonrisa, incómodamente continuó: "Incluso pensé en matar al padre de la niña y luego huir de este lugar. Mi mente estaba corrompida y el diablo ganaba terreno en esos momentos”. No vio otra opción que aceptar pagar la suma de dinero. Pensó que tal vez podría vender la tierra de sus antepasados y pagar en lugar de ir a la cárcel, lo que afectaría sin duda a su familia y su ministerio.

Iglesia en Acción

Lo hermoso acerca de la historia de Tika Ram es que no termina con él teniendo que enfrentar solo sus desafíos. Los miembros de su iglesia quisieron ayudar a su pastor y se ofrecieron a usar los diezmos de la iglesia para ayudar a pagar los daños. Con eso y los pequeños ahorros que tenía, Tika Ram pagó la primera cuota en diciembre de 2016.

Una de las habitaciones de la casa del Pastor Tika Ram es la habitación donde se reúne la iglesia. La habitación es pequeña, sin ventilación y huele a hongos húmedos. Hay peones que no ganan más de 100 euros al mes, pero la generosidad de los miembros de la iglesia para ayudar al Pastor Tika es como el regalo de la viuda a Jesús, movidos por el valor, el amor y la fe.

"No importa lo que venga, el ministerio tiene que seguir adelante, y nosotros como miembros de la iglesia debemos compartir lo que tenemos, venga lo que venga", dijo un miembro de la iglesia. Otro miembro añadió: "¿Ser una iglesia en un lugar como Bután Central? Nadie dijo que sería fácil."

Los miembros de la iglesia llaman al pastor "Baba", que significa padre/papá. A pesar de que la iglesia es pequeña, ¡hay mucho amor!

Secuelas

A día de hoy, Tika Ram todavía debe pagar la cantidad que resta mes a mes. Según dice: "No he cometido ningún crimen. Sé que he hecho algo bueno al bautizar a esa chica, pero fui castigado y eso me desanimó. Ahora tenemos que tener cuidado al realizar bautismos. Tenemos que tener la autorización familiar".

A pesar de todo lo sucedido, se siente con confianza y comparte libremente su testimonio. Él dice: "Es Jesús quien me da fuerzas, paz y aliento en tal situación. Incluso en la hora de su muerte, Jesús le pidió al Padre que perdonara a aquellos que no sabían lo que están haciendo. Esta característica de Jesús me hace seguir adelante".

Oremos por el pastor Tika Ram:

  • El pastor nos pidió oración por su familia, iglesia y por los no creyentes en Bután.
  • También nos pidió que orásemos y apoyásemos su iglesia, la cual es un recinto alquilado y ahora les han dejado una nota en la que les avisan que tienen que salir.
  • Casi todas las mujeres de su iglesia no saben leer y escribir, así que también nos pide oración para que pueda empezar a enseñarles cosas básicas y que al menos puedan leer la Biblia. 

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