Noticias Pakistán | 11 marzo 2021
Diez años del asesinato del político cristiano Shahbaz Bhatti

Bhatti, católico de 42 años y ministro federal de Asuntos de las Minorías, fue asesinado por los talibanes paquistaníes cuando salía de su casa en Islamabad el 2 de marzo de 2011. Su "crimen" fue su defensa de la libertad religiosa, así como su apoyo a Aasiya Noreen, comúnmente conocida como Asia Bibi, una mujer cristiana que en ese momento estaba condenada a muerte por blasfemia.

 

 

Junto con el gobernador del Punjab, Salmaan Taseer, asesinado tres meses antes, Bhatti trató de reformar las leyes sobre blasfemia del país, labor que no pasó desapercibida para los grupos islamistas radicales. Antes de que Taseer fuera asesinado en enero de 2011, Bhatti se sentía cada vez más amenazado y solo, escribe Knox Thames. "Cuando hablábamos, su voz delataba su miedo. Si los radicales podían cargarse a un gobernador musulmán de alto nivel, también podían asesinarle a él". Sabía de dónde venían las amenazas de muerte. "Las fuerzas de la violencia -organizaciones militantes prohibidas, los talibanes y partidarios de Al Qaeda- quieren imponer su filosofía radical en Pakistán. Y amenazan a cualquiera que se oponga a su filosofía radical", dijo Bhatti a Al Jazeera en un vídeo.

"Cuando dirijo esta campaña contra la ley sharia y la abolición de la ley de la blasfemia, y hablo en nombre de los cristianos perseguidos oprimidos y marginados y de otras minorías, estos talibanes me amenazan", dijo.

Pero vivía para un objetivo más elevado, dijo. "Quiero compartir que creo en Jesucristo, que ha dado su propia vida por nosotros. Sé cuál es el significado de la Cruz, y sigo la Cruz".

"Estoy dispuesto a morir por la causa. Vivo por mi comunidad de personas que sufren, y moriré para defender sus derechos. Así que estas amenazas y estas advertencias no pueden cambiar mi opinión y principios. Prefiero morir por mis principios y por la justicia de mi comunidad antes que transigir con estas amenazas."

Desde la muerte de Bhatti, hace 10 años, la situación de las minorías religiosas de Pakistán no ha mejorado. Aunque Asia Bibi está libre, las leyes sobre la blasfemia siguen teniendo un impacto devastador en muchas vidas; las niñas hindúes y cristianas se enfrentan a secuestros y conversiones forzadas.

¿Qué podemos hacer? Thames escribe que la Iglesia debería recoger el testigo. "La mejor manera de honrar el sacrificio de Shahbaz es seguir su ejemplo de defensa de los perseguidos, tanto cristianos como de otras confesiones".

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