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Sudán

 

Motores de la persecución:

Dos motores entrelazados están presentes en el país: la opresión islámica y la paranoia dictatorial.

Contexto:

Sudán figura en la Lista Mundial de la Persecución desde 1993 y está entre los 20 primeros puestos desde entonces. La persecución en el país es sistemática y recuerda a políticas de limpieza étnica. Bajo el gobierno autoritario de Al-Bashir y su partido, no hay estado de derecho en Sudán; las leyes de prensa y de los medios son restrictivas y la libertad de expresión también se ha cercenado. El paisaje étnico y cultural es complicado: africanos árabes frente a africanos étnicos, musulmanes frente a cristianos. La secesión de Sudán del Sur en 2011 no solucionó estos problemas. Esto es especialmente cierto para los africanos étnicos, ya que una parte importante de ellos es cristiana y todavía viven en el país. Históricamente, el islam tiene profundas raíces en la sociedad de Sudán y el Gobierno está implementando estrictamente la política de una religión, una cultura y un idioma. Se han producido conflictos duraderos en diferentes partes del país.

Tipos de cristianismo afectados:

En Sudán se ven afectadas todas las categorías de cristianismo de la LMP: comunidades de cristianos extranjeros o migrantes, comunidades cristianas históricas, comunidades de cristianos conversos de transfondo musulmán (CTM) y comunidades cristianas protestantes no tradicionales; todas ellas sufren una grave persecución. Los funcionarios de seguridad del estado las acosan e intimidan.

Presión en los cinco ámbitos de la vida y violencia:

  • En general, la presión sobre los cristianos en Sudán aumentó considerablemente en el periodo examinado para el informe de la LMP 2017 y se encuentra en un nivel extremo.
  • La presión está en niveles extremos en todos los ámbitos de la vida, pero es más alta en los ámbitos eclesial y nacional y menor en la privada.
  • Ambos motores, la paranoia dictatorial y la opresión islámica, están creando un entorno muy hostil para los cristianos; si bien la opresión islámica es especialmente activa en los ámbitos familiar y comunitario, la paranoia dictatorial es un problema central en los ámbitos nacional y eclesial.
  • La puntuación de la violencia es inferior a la de la LMP 2016, pero sigue estando en un nivel extremo. Hay numerosos arrestos, ataques a iglesias y edificios cristianos y asesinatos (sobre todo en las montañas Nuba).
  • La situación general de la persecución para los cristianos ha empeorado desde la independencia de Sudán del Sur, ya que el gobierno de Sudán está progresando en la implementación de su política de una religión, una cultura y un idioma.

Previsiones de futuro:

Para los cristianos de Sudán, el futuro es sombrío: sobre todo, los dos motores de opresión islámica y paranoia dictatorial seguirán siendo los principales motores del país. Muy probablemente el gobierno de Sudán seguirá arrestando, acosando y expulsando a cristianos. Seguirá siendo muy difícil obtener permisos para construir iglesias o renovar las que ya existen. Por lo que se refiere a los cristianos de Nuba, el gobierno de Sudán parece empeñado en convertirlos en objetivo indiscriminadamente. Parece que Al-Bashir continuará adoptando este enfoque maximalista a la hora de tratar con la comunidad internacional.