Etiopía

  1. Posición en la LMP 2016:

18º / 67 puntos (LMP 2015: 22º / 61 puntos)

etiopia

  1. Motores de la persecución:

    • Extremismo islámico (principal)
    • Proteccionismo dentro de las denominaciones (principal)
    • Antagonismo tribal
    • Paranoia dictatorial
    • Intolerancia secular.

  1. Contexto:
  2. El cristianismo y el islam comparten una larga historia en Etiopía y a lo largo del tiempo ambas religiones han intentado ampliar su campo de influencia. En segundo lugar, Etiopía se compone de muchas tribus. Estas no son siempre favorables al cristianismo y en algunos sitios como Afar y las regiones somalíes, las tribus están interconectadas con el islam. En tercer lugar, el partido gobernante ha cortado todos los canales de libertad de expresión y reunión y también intenta controlar todas las entidades religiosas con el fin de acabar con la disensión. Un cuarto punto es la continuada dificultad que experimenta la Iglesia Ortodoxa Etíope (EOC) en su intento de reconciliarse con el creciente número de protestantes etíopes tanto tradicionales como no tradicionales y con los grupos que favorecen reforma dentro de la misma iglesia. Unos grupos fanáticos dentro de la EOC utilizan una retórica muy agresiva en su revista, página web y periódico en contra de los protestantes/evangélicos. Utilizan expresiones tales como "recién llegados", el "falso profeta", "menafikan" (los que niegan la Virgen María y los Santos) para retratar a los protestantes/evangélicos.

  3. Cristianos afectados:
  4. Tanto las iglesias históricas como las comunidades de conversos protestantes no-tradicionales soportan la persecución.

  5. Esferas de la vida y violencia:
  6. El efecto combinado de las fuentes de persecución ha incrementado poco a poco la presión de la persecución. La persecución está más fuerte en la esfera privado. Las esferas de la comunidad y la iglesia están por encima de la media también. Los niveles de violencia están altos.

  7. Perspectivas de futuro:

La persecución de cristianos (los protestantes en particular) continuará sobre todo a manos de musulmanes radicales y de aquellos que están en contra de las denominaciones.