Las cookies nos ayudan a ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso de cookies. Más información
Vuelve a la Lista Vuelve a la Lista
Iran
Dirigente
Ayatolá Ali Khamenei
Población
80,9 millones
Número de cristianos
800 000
Religión principal
Islam
Gobierno
República islámica
Nivel de persecución
violencia
10,0
vida eclesial
16,4
vida civil
15,8
vida social
14,5
vida familiar
14,1
vida privada
14,0
Irán

Cualquier actividad cristiana en farsi (persa) es ilegal y los cristianos de origen musulmán son perseguidos severamente .

¿Qué y quiénes causan la persecución?

A diferencia de lo que ocurre en los países árabes vecinos, en el golfo Pérsico la principal amenaza para los cristianos procede del gobierno iraní. El régimen iraní define Irán como un estado islámico basado en el islamismo chií que fomenta activamente la expansión de la influencia de dicha rama del Islam. Los cristianos y otras minorías se consideran una grave amenaza.

Aunque en algunos informes se menciona la opresión ejercida por familias y comunidades sobre antiguos musulmanes convertidos al cristianismo, la sociedad iraní es, sin embargo, mucho menos fanática que sus dirigentes, debido a la extendida influencia del sufismo, la rama más moderada y mística del Islam; y al orgullo que los iraníes sienten por su cultura persa pre-islámica.  

¿Cómo afecta a los cristianos?

Los radicales dentro de la clase dirigente de Irán son muy anticristianos y están ocasionando graves problemas a todos los grupos cristianos de Irán, sobre todo a las comunidades de conversos del Islam.

El gobierno presenta como cristianos auténticos y tradicionales a las comunidades históricas de cristianos armenios y asirios, pero esto es solo una fachada encubridora de la verdadera intención de hacer ver que los demás cristianos, sobre todo los antiguos musulmanes convertidos, no son cristianos verdaderos.  A estas comunidades históricas se les permite predicar a sus compatriotas en su propio idioma, pero no predicar a personas de trasfondo musulmán (de habla persa) ni permitir que asistan a sus iglesias. Aunque están reconocidos oficialmente y protegidos por la ley, los cristianos sufren un trato de ciudadanos de segunda clase y se ha informado de encarcelaciones, maltrato físico, acoso y discriminación cuando tratan de acercarse a los musulmanes.

Otro grupo está formado por cristianos extranjeros de Extremo Oriente (por ejemplo Filipinas, Corea del Sur) y del Oeste, de los cuales muchos tienen trasfondo católico, luterano o presbiteriano. Algunas iglesias extranjeras han sido obligadas a cerrar después de que empezaran a asistir personas locales conversas del Islam al cristianismo. Las reuniones anuales de oración entre líderes religiosos de diferentes denominaciones también fueron canceladas en el pasado por las fuerzas de seguridad iraníes.

El grupo más numeroso es probablemente el formado por cristianos conversos del Islam. Son los que se llevan la peor parte de la persecución, sobre todo por parte del gobierno y en menor medida por parte de los clanes familiares y de la sociedad.

A diferencia de las iglesias históricas, el gobierno los considera un intento de los países occidentales de socavar el Islam y el régimen islámico de Irán.[1]

El Bautismo es visto como una declaración pública de conversión al cristianismo y, por tanto, como una renuncia definitiva al Islam y, por ello, está prohibido.

Asimismo, la mayoría de los niños nacidos de madres convertidas al cristianismo se registran automáticamente como musulmanes. Los líderes de grupos de cristianos de trasfondo musulmán sufren arresto, persecución y sentencia de penas de encarcelamiento de larga duración por crímenes contra la seguridad nacional. Y desde 2014, también ha aumentado el número de personas que, sin ser líderes, han recibido un castigo similar. Debido a esta opresión severa, los conversos del islam deben tener mucho cuidado y muchos de ellos ejercen su fe cristiana aislados de otros cristianos.

También hay una comunidad creciente de cristianos iraníes repartidos por el mundo que se convirtieron al cristianismo en el extranjero, antiguos musulmanes que abandonaron el país en los últimos años.Hay otro grupo de cristianos de comunidades evangélicas, baptistas y pentecostales, y las comunidades de conversos del Islam al cristianismo. Los cristianos con frecuencia tienen un trasfondo armenio, asirio, judío o zoroástrico.

Otras comunidades incluyen los hijos y nietos de conversos de origen musulmán, y afrontan la misma persecución grave ejercida por el gobierno, y sufren discriminación por parte de la sociedad sobre todo si participan en actividades de evangelización de comunidades cristianas en casas particulares. 

Ejemplos de persecución

A lo largo del período cubierto por la investigación de la LMP 2018 se han producido al menos 52 arrestos. Muchos cristianos, sobre todo conversos, han sido objeto de persecución y condenados a fuertes penas de cárcel. Otros siguen esperando un juicio. Y mientras tanto, sus familias son objeto también de humillación pública.

Se han producido numerosas redadas en iglesias de casas particulares, en el período cubierto por la investigación de la LMP 2018. La mayoría de ellas ya no funcionan como iglesias particulares. Se ha informado de que en la región sudeste, un converso de origen musulmán ha sido golpeado por su primo debido a su fe en Cristo. Otro tuvo que renunciar al pago por su trabajo para evitar que sus clientes informaran al gobierno de su conversión al cristianismo. Probablemente existen muchos otros ejemplos de este tipo de persecución, pero la mayoría de los sucesos no trascienden, por miedo a las represalias.

A veces los líderes cristianos de comunidades no conversas son obligados a informar al gobierno del número de miembros de sus congregaciones.

Tu apoyo a través de Puertas Abiertas

Puertas Abiertas apoya a los cristianos de Sudán por medio de contactos y colaboradores a través de: 

  • Proporcionar a los creyentes perseguidos ayuda de emergencia (alimentos, medicinas, ropa, etc.).
  • Distribución de libros y otros materiales cristianos.
  • Formación mediante radiodifusión.
  • Proporcionar refugio, ayuda, formación y material de formación a los creyentes.