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Flag of the united arab emirates
Dirigente
Presidente Jalifa bin Zayed Al Nahayan
Población
9,5 millones
Número de cristianos
1,2 millones
Religión principal
Islam
Gobierno
Federación
Nivel de persecución
violencia
1,9
vida eclesial
12,8
vida civil
12,0
vida social
9,1
vida familiar
10,5
vida privada
12,2
Emiratos Árabes Unidos

Hay pocos cristianos en la población local, pero tienen que ocultar su fe para protegerse.

¿Qué tipo de persecución sufren los cristianos?

Opresión islámica: El islam domina la vida privada y pública, así como el discurso político. Para evitar la pena de muerte, el estigma social u otras penas, los cristianos conversos de trasfondo musulmán se ven obligados en su mayoría a parecer musulmanes y ocultar su fe, o a emigrar al extranjero. El evangelismo está prohibido, pero los grupos no musulmanes pueden adorar en edificios designados o en casas privadas.

Paranoia dictatorial: El país está gobernado por una dinastía que ejerce presión sobre la sociedad y no permite la disidencia. La libertad de expresión, de prensa y de asociación están restringidas.

Antagonismo étnico: Las normas y valores islámicos se mezclan con los valores del contexto tribal (como el honor familiar) y se impone a los cristianos, en especial a los de trasfondo musulmán.

    ¿Qué y quiénes causan la persecución?

    La sociedad emiratí es tolerante con las comunidades de cristianos inmigrantes y estos tienen relativa libertad de culto. Por el contrario, los cristianos onversos del islam se enfrentan a mucha presión. Son principalmente perseguidos por sus familias y por la sociedad de su entorno, lo que hace innecesario que el Gobierno actúe contra ellos. De esta manera, el Gobierno proclama y fomenta la tolerancia religiosa mientras al mismo tiempo favorece al islam sobre las demás religiones.

    ¿Cómo afecta a los cristianos?

    Aunque las comunidades de inmigrantes cristianos, así como hindúes y sij, tienen relativa libertad para practicar su fe, también se enfrentan a restricciones. Tienen libertad de culto privado, pero tienen que abstenerse de expresar públicamente su fe. El Gobierno no les permite alabar, predicar u orar en público. Además, la sociedad emiratí es conservadora y obliga a los cristianos a ejercitar el autocontrol en público. Cualquier tipo de proselitismo entre musulmanes está estrictamente prohibido. Los cristianos conversos del islam sufren la mayor parte de la persecución, pues se enfrentan a la presión de sus familiares y de la comunidad local para que renuncien a su fe. Esto hace casi imposible que los conversos revelen su nueva fe y es probablemente la razón por la que apenas hay informes de muertos o ataques por causa de su fe.