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Afghanistan
Dirigente
Presidente Ashraf Ghani
Población
34 millones
Número de cristianos
Varios miles
Religión principal
Islam
Gobierno
República islámica
Nivel de persecución
violencia
10,0
vida eclesial
16,7
vida civil
16,7
vida social
16,7
vida familiar
16,7
vida privada
16,7
Afganistán

En un país donde la pertenencia a la tribu o familia es lo primero, los cristianos, considerados traidores, están bajo una gran presión para negar su fe.

¿Qué y quiénes causan la persecución?

Como Afganistán es según su constitución un estado islámico, todas las demás religiones se consideran extrañas al país y, como consecuencia, los funcionarios del gobierno han sido hostiles ante cualquier señal de cristianismo. Esto es aún más cierto en cuanto a los líderes de los grupos étnicos, líderes religiosos y ciudadanos. La comunidad tribal en Afganistán es mucho más fuerte y más importante que el estado. Todo aquel que cambia su religión al cristianismo se considera que abandona esta comunidad. En la mayoría de los casos, la conversión provoca vergüenza en la familia y los parientes harán todo lo posible para que el convertido vuelva al islam o para que expíe dicha vergüenza. Además, los militantes islámicos radicales, como el grupo del Estado Islámico (nuevos actores en escena) o los talibanes, están expandiendo su control y gobiernan ya más del 40 % del país.

¿Cómo afecta a los cristianos?

Todos los cristianos de Afganistán son convertidos y no pueden vivir su fe abiertamente, ni solos ni en comunidad, y tienen que permanecer en la más absoluta clandestinidad. Hay una pequeña comunidad cristiana de expatriados en Kabul, principalmente compuesta por diplomáticos y miembros de las fuerzas internacionales, pero si pueden reunirse, lo hacen en la zona diplomática de alta seguridad. Como no tiene relación ninguna con el resto de Afganistán, la comunidad de expatriados no se ha tenido en consideración para la puntuación de la LMP.

En muchas casos se considera a los convertidos como simplemente locos, ya que nadie en su sano juicio pensaría siquiera abandonar el islam. Si no se les puede convencer para volver a su antigua fe, pueden acabar en un hospital psiquiátrico, siendo golpeados por sus vecinos y amigos y/o con sus hogares destruidos. Dependiendo de la familia, pueden terminar siendo asesinados. Por otra parte, cuando las familias presencian el poder transformador de Cristo en una vida conocida como cristiana, también puede ocurrir que toda la familia se convierta. En estos casos, esto debe permanecer en el más absoluto secreto. Debido a la presión extrema, algunos cristianos tienen que abandonar el país.

Ejemplos de persecución

Todo acto de adoración pone a los cristianos en peligro. Como todos los “cambios” religiosos se observan y notifican, esto frecuentemente significa que las familias tienen que trasladarse, ya que la presión del vecindario y la influencia de los talibanes o del grupo del Estado Islámico es fuerte. Si se encuentra a alguien incluso explorando otra fe distinta del islam (y especialmente si se sospecha que se ha convertido), la pena puede ser la muerte y las consecuencias dependen de la situación familiar. Los cristianos son contratados mientras se piense que son musulmanes afganos. Si se descubre que han estado siquiera explorando simplemente el cristianismo, por ejemplo, buscando en internet, se toman acciones inmediatas para tratar de re-adoctrinarlos hasta que ellos y su comunidad de creyentes obedecen, lo cual puede incluir torturas.

Hay informes sobre convertidos que han sido asesinados, pero por motivos de seguridad no se pueden publicar los detalles. El nivel de violencia contra los cristianos queda demostrado, no obstante, con el asesinato de una trabajadora humanitaria cristiana que vivió en Afganistán durante trece años y era originaria de Alemania. La cogieron como objetivo y la asesinaron[1] (enlace en inglés) en Kabul el 20 de mayo de 2017. El afgano que vigilaba el recinto fue decapitado.

Tu apoyo a través de Puertas Abiertas

Puertas Abiertas apoya a los cristianos de Afganistán por medio de contactos y colaboradores a través de: 

  • Proporcionar a los creyentes perseguidos ayuda de emergencia (alimentos, medicinas, ropa, etc.).
  • Distribución de libros y otros materiales cristianos.
  • Formación mediante radiodifusión.
  • Proporcionar refugio, ayuda, formación y material de formación a los creyentes.
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Publicado el 02 diciembre 2014