La iglesia de Nigeria nos necesita

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La persecución de cristianos en el norte de Nigeria no es nada nuevo. Puertas Abiertas ha estado involucrada en esta región desde finales de los ochenta mediante la distribución de biblias y la formación bíblica. A principios de la década del 2000 añadimos programas de desarrollo socioeconómico y en 2014 pusimos en marcha un programa plurianual de ayuda a la iglesia local para abordar ocho puntos críticos identificados.

La violencia contra la iglesia en el norte de Nigeria tampoco es un fenómeno nuevo. No obstante, ha habido una escalada de la violencia sin precedentes por parte de Boko Haram y los ganaderos Fulani, por lo que ha sido necesaria una intervención mucho más intensa. Así, la dirección de Puertas Abiertas, en fe, aprobó el uso de toda la partida presupuestaria de ayuda humanitaria para la región para ayudar a los cristianos afectados por la violencia de los Fulani en el Cinturón Central, y sobrepasó ese presupuesto en 1,5 millones de euros más con el objetivo de ayudar a 15.000 familias cristianas marginadas afectadas por la violencia de Boko Haram con recursos básicos como maíz, legumbres y dinero en efectivo suficiente como para sobrevivir hasta tres meses.

¿Qué pasa después de la distribución de ayuda humanitaria?

El equipo de investigación regional de Puertas Abiertas acaba de terminar una valoración exhaustiva sobre la realidad que existe en los pueblos donde van a volver los cristianos o donde desean volver. En pocas palabras, estos cristianos se enfrentan a la destrucción de sus propiedades, a traumas inimaginables, inseguridad alimentaria, acceso limitado al agua, acceso insuficiente a la atención sanitaria, limitación del acceso a las escuelas, vulnerabilidad de niños y mujeres, seguridad insuficiente, discriminación, daños graves a las iglesias y a la práctica religiosa en las mismas, así como desconfianza interreligiosa.

En medio de este sombrío panorama muchos cristianos nos animan al expresar que su fe ha crecido en medio de las dificultades. Se han hecho más fuertes y no renuncian a dar testimonio cristiano a sus vecinos musulmanes en sus zonas de residencia.

Estos cristianos arriesgan su vida y su presencia en estas áreas es muy estratégica. Si se van, la expansión del islam hacia el sur va a producirse sin impedimento alguno. Con el fin de fortalecer a los creyentes aquí, ayudarles a volver a sus lugares de origen y brindarles apoyo para que puedan retomar sus vidas, planeamos continuar con nuestros programas habituales. No obstante, mediante tu ayuda generosa, seríamos capaces de incrementar la rehabilitación en el noreste incluyendo una restauración espiritual, física, psicosocial y económica.

Debemos ayudar a aquellos que han sido gravemente dañados en esta crisis a recuperarse y fortalecer las manos de aquellos que se involucran en la obra del Reino de Dios en medio de las dificultades.

Gracias a tu apoyo, durante todos estos años hemos sido capaces de ayudar a la Iglesia de muchas maneras. ¿Quieres continuar este viaje con nosotros y ayudarnos en la tarea de rehabilitar a los cristianos y hacerles recuperar sus hogares?

FuenteGP
TraductorSilvia M. N.