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Piden prisión para Ahok un día después de perder las elecciones

Hace dos días fue un día triste para el ya ex gobernador cristiano de Yakarta, Basuki Cahaya Purnama (Ahok), y sus seguidores debido a la derrota electoral. Además, fue terminar el proceso electoral y, un día después, ayer por la mañana, el caso de blasfemia que le persigue desde septiembre vio como la acusación pedía un año de prisión y dos años de libertad condicional.

Lo más sorprendente de todo es que la acusación no uso los cargos originales bajo el Código Penal 156-A por blasfemia, lo que destapó la protesta social contra Ahok en las últimas semanas, sino que ahora le acusan de violar el Código Penal 156 por “expresar sentimientos hostiles y de odio hacia un grupo particular”. En esta caso, por “grupo particular” se refiere a sus oponentes políticos.

Anteriormente, Ahok estaba acusado de insultar un versículo del Corán durante un mitin. En los últimos meses, grupos radicales islamistas han organizados manifestaciones masivas contra él, pero aun así, fue capaz de conseguir apoyos de peso, lo que le permitió luchar por la victoria electoral. De hecho, el resultado fue inesperado para muchos votantes ya que Ahok ganó la primera ronda de febrero.

Este mismo mes, durante una de sus apariciones en los juzgados para defenderse de las acusaciones de blasfemia, Ahok dijo que había sido víctima de ataques de carácter racista y religioso desde que fuese elegido en su cargo público en 2005. Los musulmanes suponen más del 80% de la población de Indonesia y estas elecciones han servido también para evaluar la verdadera identidad secular del país.

“Dios da la autoridad y solo Dios la puede retirar. A nadie se le permite gobernar sin el permiso de Dios. Ya perdí una vez en las elecciones a gobernador en 2007, y todavía pude volver a ser gobernador de Yakarta. Así que no estéis tristes, Dios sabe mejor que nadie”, dijo Ahok a sus seguidores después de conocer los resultados.

Ahok es un creyente cristiano convencido que ha testificado públicamente de Cristo en numerosas ocasiones, lo que ha causada muchas controversias y críticas especialmente entre los musulmanes la capital indonesia.

Oremos por Ahok y su nueva etapa política, para que sepa guiarse por Dios. Oremos también por Jakarta y los hermanos que viven en esta ciudad de casi 10 millones de habitantes, para que puedan seguir extendiendo la luz del Evangelio sin importar quien esté al frente del Gobierno. 

FuenteWWM, GP