Lo que un pozo de agua puede hacer por la iglesia perseguida

Esta historia te demostrará por qué damos tanta importancia a proyectos de desarrollo como este. 

En una aldea situada en el sur del estado de Katsina, en el norte de Nigeria, Gloria Shehu espera su turno en el pozo de agua de la comunidad. Es un día muy caluroso y un viento seco levanta una nube de polvo de tierra seca alrededor.

Para nada irritada por la espera, Gloria habla con una mujer joven que saca agua enfrente de ella.  La mujer empuja rítmicamente el brazo mecánico hacia abajo y una corriente de agua fresca y clara salta de la poquilla. Lo que sería una tarea bastante ardua para aquellos que no suelen vivir este estilo de vida, ella lo hace casi sin esfuerzo. Después de todo, hace esto todos los días. El ruido del agua fluyendo en su cubo es música para los oídos.

Una vez que le toca el turno a Gloria, llena su garrafa de 20 litros, lo lleva a través de la polvorienta aldea hasta su casa donde inmediatamente comienza a preparar la comida en la cocina que esta fuera, en el patio. Su hija tamiza la harina mientras Gloria llena una cazuela con algo del agua que ha traído y alimenta el fuego debajo de esta. No pasa mucho tiempo hasta que Gloria puede ya probar el sabor de sus gachas de avena. Toma un sorbo y con cara de satisfecha declara: “Está listo”.

La rutina de Gloria podría parecer aburrida para aquellos que sacan agua desde un grifo en una casa moderna, pero Gloria nunca se ha quejado: “Yo solo quiero dar las gracias a Puertas Abiertas por proveernos el pozo; no teníamos agua limpia para beber ni cocinar. Pero ahora tenemos agua limpia. No tengo palabras suficientes para agradeceros”.

Como comunidad cristiana en un estado gobernado por la ley sharia, la aldea de Gloria tuvo que vivir sin agua limpia por años. Las autoridades habían marginado a esta comunidad en cuanto a la provisión de servicios. Antes de tener este pozo, la aldea sacaba agua de una corriente turbia cercana al poblado. Cada vez que tomaban un sorbo de agua, corrían el riesgo de caer en enfermedades como la diarrea, la fiebre tifoidea y muchas otras relacionadas con el agua. Estaban siempre enfermos.

Gloria y su aldea no son el único caso. Los cristianos a través de los doce estados gobernados por la ley sharia, en el norte de Nigeria, sufren muchas presiones debido a su fe.  Aunque el antagonismo social puede ser muy elevado, es el gobierno local el que margina a las aldeas cristianas en cuanto a la provisión de servicios básicos como el agua, la salud y la educación, lo que hace de sus vidas una odisea. Deben viajar muy lejos para obtener agua incluso desde fuentes locales contaminadas o desde aldeas vecinas musulmanas donde son intimidados.

Puertas Abiertas ha estado mejorando la calidad de vida de estas comunidades cristianas a través de la provisión de pozos, entre otras cosas. Desde 2009 y hasta finales de 2016 hemos estado proveyendo más de 40 pozos a aldeas en Katsina (13), Kano (12), Kaduna (7), Níger (7), Gombe (2), Bauchi (2) y Plateau (1).

Algunos testimonios de la ayuda

“Antes que este pozo fuera perforado para nosotros, sufríamos por la falta de agua. Solíamos ir a más de tres kilómetros para recoger agua. Nuestros padres abandonaron este lugar por la falta de agua. Esta habría sido una ciudad si hubiera habido agua. Nosotros volvimos aquí debido a las tierras de cultivo. Ahora Dios ha honrado nuestra fe dándonos este pozo. Ahora mucha gente tiene suficiente agua para tomar y utilizar en diferentes usos domésticos. Toda el área depende de este pozo para sus necesidades diarias. Aquí, casi 100 familias recogen agua diariamente. Agradecemos a Dios y a Puertas Abiertas por esta gran bendición”

“Verdaderamente, estamos contentos. Nuestra mente tiene descanso gracias a este pozo. Como mujeres, era un gran desafío permanecer en esta aldea debido a la falta de agua. Mucho de nuestro tiempo lo empleábamos en buscar agua. Era muy frustrante; ahora nuestros vecinos musulmanes también vienen aquí a recoger agua. Nos sentimos muy aliviados. Muchas gracias”

“Queremos dar las gracias por la buena obra que están haciendo por nosotros. Solo Dios puede recompensar a Puertas Abiertas por estas cosas. Por favor, continuad fortaleciéndonos en la manera en que lo estáis haciendo. El evangelio está avanzando. Toda la comunidad está llena de gozo y gratitud”

“Todos hemos sido beneficiados por esta obra. Incluso nuestros vecinos musulmanes están agradecidos por este pozo debido a la diferencia que ha marcado en nuestras vidas. Todos hemos sufrido mucho por la falta de agua. Ahora ellos quieren saber cómo hemos llegado a obtener este pozo. Les hemos dicho que es debido a Jesús. Estamos todos muy contentos, continuad por favor con estas buenas obras. Ha reducido verdaderamente nuestro sufrimiento. Solo Dios puede recompensar a Puertas Abiertas”

“Yo no puedo describir nuestro sufrimiento, era mucho; ahora tenemos mucha agua. Es un milagro que hayamos podido sobrevivir a aquellos días”

“Solía mirar al cristianismo como una religión en la que solo se tenía que sufrir. Pero desde que he visto a estas personas cuidando de nosotros, ha cambiado mi visión. Les animo a cuidar de otros también. Por favor, continuad con esta buena obra. En lo que a mí respecta, creo que este es el verdadero evangelio. Dios os bendiga”

FuenteGP
TraductorMª Cristina B.