Kusum está a salvo, pero necesita oración

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Kusum es una viuda de 25 años de edad en India que, después de haber perdido a su esposo dos años atrás y a su hijo de 5 años en enero de 2016, fue acusada de sus muertes y casi la matan por causa de su fe. Puertas Abiertas y sus colaboradores la han ayudado a sobrevivir. Le pedimos a nuestros colaboradores que estuvieran pendientes de ella y estas son las últimas noticias que tenemos de Kusum.

Kusum abrazó la fe en Cristo cuando era una adolescente. Cuando se casó, a la edad de 15 o 16 años, su esposo la prohibió asistir a la iglesia. Tuvieron dos hijos que se llevaban 4 años de diferencia. Después de que naciera el segundo hijo, su esposo murió por causa de una enfermedad. Siendo cristiana, Kusum fue acusada de la muerte de su esposo. Cuando su hijo de 5 años murió a causa de una grave enfermedad, su suegro se presentó en su casa con una hacha. “Me escondí en un rincón esperando que entrara y me matara. Lo único que podía hacer era orar. Y entonces se marchó. Sin embargo, la comunidad entera se puso en mi contra. Me vi obligada a enterrar a mi hijo yo sola”, cuenta Kusum. 

Cuando Puertas Abiertas se vio con Kusum, ella expresó cuán agradecida estaba por aquellos que habían orado por ella. Nuestros compañeros la consolaron y le compartieron que muchas mujeres (en especial algunas viudas y madres que también habían perdido a sus hijos) estaban orando fervientemente por ella.

La comunidad sigue hostil

Seguimos pidiendo oración por ella. La comunidad en la que vive Kusum es muy hostil hacia los cristianos. Kusum y su hijo de 10 años viven en su casa y sus padres y hermanos hacen turnos para no dejarla sola. Los padres de Kusum viven en la misma comunidad, pero trabajan a 30 kilómetros de distancia, pues nadie quiere darles trabajo en la zona al ser cristianos. Kusum se encuentra muy débil físicamente como para poder buscar un trabajo fuera de la ciudad.

Kusum sigue teniendo fe

Nadie de su comunidad habla con Kusum o con los cristianos. El único privilegio que le han dado es que puede sacar agua del pozo. Sus padres la proveen de lo necesario cada día. Hay otra familia cristiana en la ciudad, más o menos a medio kilómetro de su casa. Pero a los cristianos no se les permite adorar ni siquiera en sus casas. Cada domingo, Kusum y otros cristianos caminan de 5 a 6 km hasta la iglesia. Y a pesar de todo, Kusum sigue fiel al Señor.

Motivos de oración:

  • Demos gracias a Dios porque a pesar de las circunstancias y las pérdidas, Kusum sigue fiel al Señor.
  • Unámonos a Kusum en oración por su comunidad, para que más gente reciba a Jesús como su Señor y Salvador.
  • Oremos por Kusum y su hijo, para que el Señor les consuele, les dé fuerzas y la sane a ella física y espiritualmente.
  • Oremos para que ella pueda proveer para su hijo y para ella. Oremos también por el hijo de Kusum, que echa de menos a su hermano pequeño. Kusum también nos pide que oremos para que su hijo sirva a Dios. 

FuenteGP
TraductorSilvia M.