"¡Ha muerto por tu culpa!"

El peligro de no adherirse a las creencias tribales tradicionales

Cuando Samuel entro en la oscura cabaña, su primo estaba acostado en su colchoneta, sudando y encorvado, con un terrible dolor en el abdomen. A veces, Alphonse tomaba esa poca fuerza que le quedaba en su cuerpo para levantarse con un codo y vomitar en la cubeta que estaba colocada cerca de él. Estaba muy enfermo. “Tienen que llevar a su padre al hospital. Parece ser apendicitis”, les dijo a los hijos de Alphonse.

Pero los hijos se negaron. Estaban determinados a aferrarse a las medicinas y brebajes tradicionales ya que no querían ofender a los espíritus por buscar el remedio en la medicina moderna occidental. Como no hubo mejoría, unos pocos días después decidieron llevar a Alphonse al hospital. Ya era tarde. Alphonse murió poco después de la operación.

Un miembro de la familia llamó del hospital para decirle a Samuel las trágicas noticias y entonces declaró: “¡Es por tu culpa que ha muerto! ¡Tú nos dijiste que lo lleváramos al hospital, y ahí es donde murió!”.

Samuel sabía la seriedad de esa acusación. Él también intentaba aplacar los espíritus cuando era joven. Pero se hizo cristiano en 1978 y hoy toda su familia es cristiana, lo cual ha provocado el enojo de su extensa familia y la comunidad en la que viven.

Samuel sabía que el resto de la comunidad se pondría del lado de la familia de Alphonse y se uniría para castigarlo. Así es que reunió a todos los miembros de su familia y busco refugio en la casa del jefe de la aldea. Gracias a Dios, ahí podían estar a salvo, pero sus propiedades estaban al alcance de todos y los hijos de Alphonse las quemaron todas.

“Perdí todo. Teníamos un granero lleno de comida, productos del campo, equipo agrícola y otras pertenencias personales. Todo se perdió con el fuego. Todo lo que nos quedó era la ropa que traíamos puesta”.

Hoy, Samuel, su esposa y sus ocho hijos, junto con su madre, están intentando rehacer sus vidas. “Al principio, puse una demanda contra ellos. Pero entonces empecé a pensar de otro modo. Concluí que no valía la pena. Aun a pesar de continuar recibiendo amenazas de ellos, decidí perdonarles todo. Les he perdonado completamente.”

Cuando Puertas Abiertas oyó de este incidente, visitamos a Samuel y a su familia para animarlos y orar por ellos. También le ayudamos con el dinero que le permitió tener un alojamiento temporal mientras reedificaban su casa. El proyecto ha sido completado y se han mudado ya a su nueva casa gracias a tu apoyo a través de Puertas Abiertas. “Tengo esperanza porque sé que nada es imposible para Dios. Aun si el hombre me desampara, Dios nunca me desamparará. El me restaurará para Su gloria”.

Situación de la persecución.

Además de la opresión y la paranoia dictatorial islámica seguido que causan mucho sufrimiento para los cristianos en los países de Este a Oeste del continente africano, el antagonismo étnico es otra causa común de persecución a los cristianos. En esta área del sur del Chad, los cristianos a menudo se enfrentan a la ira de la comunidad cuando deciden dejar de adorar a sus ancestros y a otras cosas como árboles y montañas para servir al Dios Creador.

Gracias a tu apoyo, Puertas Abiertas está trabajando para equipar a la iglesia y prepararla para saber cómo enfrentar la persecución y cómo relacionarse con otras religiones presentes en la zona a través de la formación.

Oremos:

  • Para que el Señor guarde a Samuel y a su familia y que se mantengan fuertes en la fe a pesar de las amenazas y las hostilidades.
  • Para que la familia entera pueda continuar en la senda de la restauración, no solo física y material, sino también espiritual.
  •  Por los cristianos en muchas partes de Chad que enfrentan persecución después de negarse a participar de las creencias tradicionales locales. Normalmente son acusados de brujería o confabulación para hacer mal y sufren ataques como resultado. Oremos para que el Señor ayude a estos cristianos a seguir firmes a través de cualquier prueba que pueda venir en su camino y que tengan Su gracia para continuar viviendo como testimonios de Cristo.

FuenteGP
TraductorCristina R.