La estrategia consiste en primer lugar, en sembrar dudas sobre las intenciones de las personas sobre las que se miente para minar la confianza que alguien pudiera tener sobre ellas; a continuación, esas personas son aisladas y estigmatizadas a causa, precisamente del efecto de esas mentiras, para finalmente recibir un ataque frontal que intente eliminar su existencia o recuerdo para siempre.

Esta ha sido una táctica utilizada durante siglos, por parte de imperios, reyes o personas malvadas para iniciar genocidios, o destruir rivales políticos. También ha sido la estrategia de Satanás para intentar acabar con el pueblo de Dios a lo largo de su historia.

El libro de Ester nos narra cual fue el perverso consejo que Amán, le dió al rey Asuero con la intención de eliminar de la faz de la Tierra al pueblo de Israel:

«Y dijo Amán al rey Asuero: Hay un pueblo esparcido y distribuido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no guardan las leyes del rey, y al rey nada le beneficia el dejarlos vivir».

Ester 3:8

Aunque conocemos el desenlace de la historia y como Dios desbarató las mentiras y el proceder de Amán, lo más sorprendente de todo es que aún hoy, en pleno siglo XXI, las mentiras contra el pueblo de Dios siguen esparciéndose a lo largo del mundo. De la misma manera que entonces, Satanás sigue contando con secuaces como Amán, gente dispuesta a verter mentiras y acusaciones contra aquellos que efectivamente, no se conforman al estilo de vida corrompido de esta sociedad ni doblan sus rodillas ante otros dioses.

Ahora mismo, la iglesia en India está enfrentándose al mismo edicto destructor que se enfrento el pueblo de Israel en Persia. Son muchos los que hoy dicen mentiras sobre los cristianos allí, especialmente a través de la propaganda realizada por los extremistas hindúes con un único propósito: avivar la violencia y tratar de llevar a cabo el objetivo del gobierno indio: la no existencia de cristianos en enero de 2022.

Dios siempre ha demostrado ser protector de su pueblo en el pasado y lo seguirá siendo en el presente y en el futuro. Nadie podrá torcer sus planes con la India y nadie podrá tocar más allá a su pueblo de lo que Él haya decidido permitir. Aún hoy la promesa del cuidado detallado de nuestro Dios permanece en pie:

«¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aún los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos».

Lucas 12:6-7

En medio de las amenazas que podamos enfrentar a causa de nuestro compromiso con Cristo, Él ha prometido cuidarnos, aunque las mentiras planeen sobre nosotros y no sepamos como responder a ellas, Él ha prometido cuidarnos. Aunque Amán se levante y maquine para nuestra destrucción, Dios ha prometido cuidarnos. Definitivamente, no hay nada a nuestro alrededor que se haya escapado del control de Dios y su voluntad y finalmente esta se cumplirá exitosamente en su pueblo.