No es posible para los norcoreanos celebrar la Navidad. Muchos de ellos ni siquiera han oído hablar de ello, y aunque esto es cierto, el gobierno ha creado su propia versión de la víspera de Navidad. El 24 de diciembre es el cumpleaños de la esposa del fundador de Corea del Norte, Kim Jong-suk. Las escuelas, universidades, fábricas e instituciones públicas tienen que participar en los cantos establecidos para esa noche, similar al canto de villancicos, y celebrar su cumpleaños.

Pero hay otros propósitos para celebrar el cumpleaños de Kim Jong-suk. No es sólo secuestrar la Nochebuena de los coreanos. También se aprovecha para realizar propaganda. Ella es considerada un modelo a seguir para el pueblo de Corea del Norte, en relación con la lealtad al fundador Kim Il-sung. Hay muchas historias que dicen que esta mujer estaba dispuesta a ser asesinada por Kim Il-sung, si en algún momento esto era necesario.

Esta es parte de la razón por la que los cristianos se enfrentan a una persecución tan extrema en Corea del Norte. Se espera que cada ciudadano sea completamente leal a Kim Il-sung y su familia, incluso dispuesto a morir por él. En cambio, los creyentes secretos en Corea del Norte reconocen una autoridad mayor que la de los Kim, y están dispuestos a morir por alguien más: Jesús.

Los creyentes secretos norcoreanos no pueden celebrar la Navidad públicamente. Si sus celebraciones secretas de Navidad son descubiertas, eso puede llevar a que toda su familia sea arrestada, encarcelada, torturada y asesinada. Deben mantener la mayoría de sus celebraciones en sus corazones. Con la crisis alimentaria en el país, es difícil imaginar que los creyentes tengan comida especial para la Navidad este año. Podrán susurrar himnos y orar en un lugar oculto, tal vez leyendo en secreto la Biblia, si tienen una.

A pesar de la persecución que enfrentan, nuestros hermanos y hermanas en Corea del Norte tienen esperanza, y no sólo oran por ellos mismos, sino también por los demás, por sus vecinos, amigos, colegas, incluso por sus opresores. Son obedientes al seguir las palabras de Jesús en Mateo 5:44, que dice: "Orad por los que os maltratan y os persiguen".

El país necesita estas oraciones, quizás ahora más que nunca. Corea del Norte es uno de los países más afectados por el coronavirus. El cierre de las fronteras ha disminuido radicalmente la cantidad de alimentos que entran desde el exterior. Las granjas públicas y las parcelas de los que cultivan alimentos dentro del país no han alcanzado ni la mitad de la cantidad necesaria para alimentar a todos este año.

Una de las principales causas de esta falta de alimentos son las inundaciones y tifones que han arrasado la mayor parte de campos de arroz. La escasez significa que los precios de los alimentos, las medicinas y otros artículos aumentan diariamente. El país se enfrenta a una emergencia humanitaria con más de 10 millones de personas, o el 40% de la población total, que necesitan urgentemente alimentos.

Aunque comenzar el año 2021 será difícil para los norcoreanos, la llama de la esperanza y de la oración que la iglesia secreta de este país mantiene viva, en algún momento dará su fruto y se inflamará hasta alcanzar los corazones de los ciudadanos de este país, y todos ellos puedan recordar cada año por estas fechas el nacimiento del único Señor que merece adoración: Jesús, el Hijo de Dios.