
4 minutos
El 28 de agosto de 2026, dos pastores fueron secuestrados durante un ataque en el estado de Plateau (Nigeria); uno fue liberado por los secuestradores, y el cuerpo del otro fue hallado un día después
Hills Emmanuel, expastor de la Dunamis Church y fundador de The Wonderful Grace of God Evangelical Ministry en Bokkos, fue asesinado tras su secuestro la noche del viernes 28 de agosto de 2026 en Nigeria (país nº7 en la Lista Mundial de la Persecución 2026).
Emmanuel viajaba en un minibús de transporte público junto a su esposa y al pastor Gabriel Joseph Dipak, de la Christ Apostolic Church, cuando fue secuestrado, según informa Premium Times Nigeria. De acuerdo con Sahara Reporters, en el vehículo viajaban nueve pasajeros. El cuerpo de Emmanuel fue hallado a la mañana siguiente cerca del lugar del ataque, con múltiples heridas de arma blanca en el abdomen, según los informes. El paradero de Dipak se desconocía justo después del ataque, y fue liberado más tarde.
Ayuba Matawal, líder cristiano y comunitario que atiende a los desplazados en Bokkos, cuenta que habló con Dipak poco después de su liberación. Los secuestradores exigían un rescate a su familia, según PM News Nigeria, aunque no se ha confirmado si llegó a pagarse.
Los atacantes robaron los objetos de valor de los demás pasajeros del vehículo, aunque estos fueron recuperados cerca del lugar, según informa Barnabas Aid.
Scholastica, esposa de Emmanuel, relató que los atacantes se dieron cuenta de que había dos pastores entre los pasajeros y centraron el ataque en ellos. Le dijeron que no volvería a ver a su marido con vida en el momento en que secuestraron a ambos. El matrimonio tiene cinco hijos.
Testigos presenciales contaron a Sahara Reporters que los atacantes hablaban en fulani. El ataque tuvo lugar en la carretera entre Jos y Bokkos, en un punto «a menos de una milla de los puestos de control militares situados a ambos lados de la vía» .
Los secuestros y los asesinatos de cristianos son una realidad cada vez más frecuente y aterradora en Nigeria, el país donde más seguidores de Jesús son asesinados por su fe en la actualidad. El pastor Josiah aún recuerda el ataque contra su aldea agrícola en el estado de Kaduna, al norte de Nigeria. El ataque forma parte de la violencia implacable que están desatando por todo el país miembros radicalizados de la etnia fulani. Cada año, miles de personas mueren en esta insurgencia; los secuestros también son cada vez más habituales. Los cristianos, en concreto los líderes religiosos cristianos como el pastor Josiah, suelen ser objetivos vulnerables.
El pastor Josiah así lo narra: «No dejaba de oír voces en lengua fulani que decían: “Abre la puerta”. Cuando lo hice, me agarraron de las manos, me ataron, me sacaron fuera y me tumbaron en el suelo. Mis dos hijos ya estaban allí, también con las manos atadas. A mi hija mayor, Salama, también se la llevaron con nosotros. Mientras nos sacaban de nuestro recinto, podía oír a Rebekah llorar: “¡Voy a morir, voy a morir!”. Pero yo estaba indefenso; en ese momento no podía hacer nada.
Los secuestradores nos llevaron y empezamos a caminar hacia el monte. Caminamos toda la noche y no paramos hasta las 7 de la mañana, cuando llegamos a su campamento. No dejaba de pensar en Rebekah. ¿Falleció? ¿Seguiría viva?».
Estaba claro que los extremistas eran hostiles hacia el cristianismo. Incluso la mera apariencia de estar orando podía significar la muerte. «Durante el cautiverio, también había algunos musulmanes entre nosotros. Cuando llegaba la hora de las oraciones, les desataban para que fueran a orar, pero a nosotros, como cristianos, nunca nos lo permitían», dice el pastor Josiah. «Porque los secuestradores sabían que yo era pastor. Si tan solo inclinaba la cabeza, empezaban a decir: “¡Está orando!”. Me apuntaban con sus armas. Solo podíamos orar en nuestros corazones. Incluso cuando falleció uno de los cristianos, su familia me pidió que orara. Pero los secuestradores se negaron».
Si ellos están orando incluso con un arma apuntándoles directamente, ¿qué menos vamos a hacer nosotros? Es el momento de levantar nuestras voces: de orar por ellos, apoyarles, difundir sus historias y firmar la petición para exigir justica.
¿Nos ayudas a detener la violencia e impulsar la regeneración? Participa de la campaña #LevantateAfrica: ➡️ puertasabiertas.org/levantate.
Señor, cuántas vidas arrebatadas y cuántas familias traumatizadas... Quiero acompañar hoy en oración a todos los que han perdido a alguien por la persecución violenta, como la familia de Hills Emmanuel. Padre, da consuelo y ayuda a sus seres queridos, y bendice a sus comunidades para que puedan seguir siendo un lugar de esperanza a través de la cruz. Te pido que detengas esta violencia e impulses la regeneración del África subsahariana, llevando libertad y levantando voces alrededor del mundo. Todo ello, en el nombre de Jesús. Amén.
Podrían ofrecer atención postraumática a un cristiano africano perseguido, devolviendo la esperanza y la sanación a su vida.
📨 Recibe las últimas noticias en tu móvil. Suscríbete a nuestro canal de Telegram.