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Algunos expertos de la ONU en materia de derechos humanos han redactado una carta a las autoridades iraníes, expresando preocupación por la situación de la minoría cristiana e instando al gobierno a proteger sus derechos.
“ Queremos expresar nuestra serie preocupación por la represión generalizada y la persecución de personas pertenecientes a la minoría cristiana en Irán, y en particular a las que se han convertido del islam”, escriben al gobierno iraní en una carta que data del 11 de noviembre.
En Irán, los cristianos que no pertenecen a las históricas comunidades étnicas asirias y armenias, no son reconocidos y no tienen derechos constitucionales. Ellos se enfrentan a campañas indiscriminadas de arrestos, detenciones arbitrarias, confiscación de bienes y juicios sin el beneficio del debido proceso. Los conversos del Islam son particularmente vulnerables, debido a que también pueden ser acusados de apostasía.
La carta en cuestión enumera los nombres y detalles de dos docenas de cristianos que están en prisión o esperando a ser convocados para comenzar su sentencia de prisión. La carta incluye al pastor Youcef Nadarkhani, quien el verano pasado escuchó que su sentencia de prisión se había reducido de diez a seis años, pero aún enfrenta 2 años de exilio luego de su liberación programada de la cárcel de Evin, en 2025.
Los autores de la carta piden al gobierno que proporcione información actualizada sobre su situación y la de los demás, así como también una explicación sobre los motivos por los que han sido detenidos, declarados culpables y posteriormente encarcelados.
En muchos casos, los cristianos son acusados de “ actuar contra la seguridad nacional” y publicar “ propaganda contra el estado”. Los autores de la carta preguntan “ cómo interpretan los tribunales nacionales los términos al considerar casos de religiones minoritarias y personas pertenecientes a minorías religiosas, y cómo estas interpretaciones son compatibles con las normas y estándares internacionales sobre libertad de religión o creencias, libertad de expresión y libertad de reunión pacífica y asociación.”
Los expertos de la ONU en materia de derechos humanos apuntan que si las acusaciones enumeradas en la carta son ciertas, “ constituirían graves violaciones del derecho internacional de los derechos humanos”, incluido el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que Irán es signatario.
A pesar de que la carta se entregó a las autoridades iraníes en noviembre, esta se hizo público solo después de que Irán no proporcionara una respuesta a los supuestos hechos y preocupaciones dentro de los 60 días en que se dio. La carta se incorporará al informe al Consejo de Derechos Humanos.
“ Las autoridades iraníes no pueden ignorar para siempre los llamados que vienen de su propia gente, ONG respetables y miembros de la comunidad global para honrar sus compromisos nacionales e internacionales”, dijo el director de defensa de la organización benéfica de libertad religiosa Artículo 18, Mansour Borji. “ Ellos seguirán siendo responsables de su falta de respeto por la dignidad humana y los derechos de todos los iraníes a la libertad religiosa.”
“ Este comportamiento continúa erosionando la legitimidad que les quedaba en casa y en el extranjero. Como resultado, un número creciente de personas busca una dirección espiritual alternativa y muchos encuentran a Cristo en su búsqueda espiritual”, dijo Borji.