Sobre el cómo y dónde nos hemos entrevistado con Neda, no puede ser revelado: si el gobierno iraní llegase a saber que Neda ha hablado con nosotros, seguramente sería interrogada. Debemos tener cuidado, pero Neda quiere contarnos su historia ya que sabe que la iglesia alrededor del mundo está al lado de la iglesia iraní con su apoyo y oraciones. Su hijo nos acompaña y nos ayuda con la traducción.

Se trata de una mujer sofisticada cuya calma al hablar concuerda perfectamente con sus sabias palabras. Además de liderar una iglesia, Neda es madre de cuatro hijos adultos. Ella es una fiel sierva, pero también alberga temores y dudas.

Su primera experiencia con Dios fue mucho antes de conocerle personalmente: “Cuando era niña, conocí a una enfermera cristiana que dijo a mi padre que yo era hija de Dios.” Neda comienza a abrirse. “Después de abrazar la fe, casi 20 años más tarde, volví a encontrarme con esta enfermera en la iglesia: una señal evidente de que Dios tiene un plan para todos y cada uno de nosotros”.

Neda se acercó a Cristo cuando se encontró una biblia escondida en un cajón de su futuro marido. Esto sorprendió a Neda, puesto que ella le tenía por un estricto musulmán. Cuando Neda comenzó a leerla a escondidas, también su corazón fue tocado por Cristo. “Comencé a interesarme por el cristianismo y visité una iglesia en varias ocasiones. Fue entonces cuando vine a Cristo. Cuando la persecución fue a más y ya no pudimos volver a reunirnos en la casa de Dios, fue cuando mi marido y yo decidimos empezar una iglesia de forma clandestina.

Temor

Conocemos la iglesia iraní por las muchas historias sobre la poderosa presencia de Dios y por la vasta experiencia compartida por Neda como líder de una iglesia. Pero lo que muchos no saben, es que estas bendiciones van acompañadas de penurias.

Desde que entregué mi corazón Al Señor, he tenido miedo”, confiesa Neda, “especialmente cuando decidimos empezar la iglesia clandestina. Mi marido fue interrogado con frecuencia. Esta situación duró años. Personas que conocemos fueron encarceladas. A una amiga cristiana le quitaron a su hijo cuando abandonó a su marido por el maltrato al que la sometió durante años para que abandonase su fe. No te voy a engañar, fue una situación estresante, especialmente para mi marido y para mí como líderes de la iglesia.”.

El hijo de Neda interviene en la conversación y dice: “A veces la presión era tal, que para que fuese seguro, tan solo podíamos reunirnos nosotros, la familia. Nos lo tomamos en serio: en torno a las 5:30 estábamos todos sentados. Uno de nosotros dirigía las oraciones, otro tocaba la guitarra. Mi padre predicaba e incluso aceptamos ofrendas. ¿Qué habría ocurrido si alguien nos hubiera descubierto?. Estábamos aterrados, pero seguimos adelante”.

Desde que su marido falleció, Neda lidera la iglesia en solitario. Sus hijos se han casado y se han mudado a diferentes ciudades: la iglesia ha cambiado, pero la persecución permanece fuerte y constante. “Sabemos que algunos de nosotros estamos siendo vigilados, así que tenemos que tener cuidado. Nunca hablamos de nuestras reuniones por teléfono, lo que hacemos es encontrarnos en la parada del autobús o en la tienda de comestibles para así pasarnos en secreto los detalles de las reuniones”.

La bendición

Neda podía haber escogido abandonar, pero después de más de 25 años, todavía sirve a la iglesia. Neda no se atribuye el mérito, más bien agradece Al Señor que siempre la haya guiado en la adversidad. “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, Neda cita a Su Salvador. La líder de la iglesia siempre ha sentido al Señor guiándola, sobre todo a través de los textos bíblicos.

En ocasiones, el Señor se ha revelado a Neda a través de sus sueños. Ella recuerda uno en particular, en un momento en el que estaba muy preocupada por la seguridad de sus hijos: “Soñé con un león que estaba a punto de atacar a mis hijos.¡Estaba aterrorizada!. Pero para mi asombro, el león no hizo nada. Comprendí el significado de este sueño cuando leí la historia de Daniel en la guarida del león: Dios nos protegió del mismo modo que protegió a Daniel.”

Es la presencia tangible de Dios lo que mantiene vivo el entusiasmo de Neda para continuar sirviendo Al Señor en Irán. Porque, sí, hay presión, pero la otra cara de la moneda son las bendiciones y los milagros que ella ve. “Aunque nuestra iglesia esté formada por tan solo un pequeño grupo de personas, estamos muy bendecidos. Dios muestra su poder en todas partes, pero creo que todavía se hace más evidente en aquellos lugares donde los cristianos son perseguidos. Sé que Dios está con nosotros y estoy ansiosa por ver cómo Él continúa realizando grandes cosas en nuestro país”.