La realidad que muestra esta foto muy distinta a la realidad actual de esta familia. Rober lleva desaparecido desde el 2013, secuestrado por un grupo extremista islámico. Jina vive sola con su hijo, del cual solo pudieron celebrar su primer cumpleaños mientras aún seguían juntos. Jina George Basmaji tiene 32 años y su hijo Abraham Beidoun tiene 7.  

Ahora, Jina nos cuenta su historia:  

“Rober y yo decidimos casarnos durante la guerra en 2011. En ese mismo año nos casamos y al año siguiente nació nuestro hijo. Mi marido, Rober, fue secuestrado en el 2013. Antes de que todo pasara sonábamos con tener nuestra propia casa dónde criar a nuestro hijo de la mejor manera posible”. Nos cuenta Jina con mucho dolor. La herida es aún muy grande como haberse cerrado, si es que lo hace algún día.  

Era un 15 de mayo normal y corriente, al menos eso pensaron Jina y Rober cuando él salió de casa aquel día. Jina no recuerda con exactitud si se dieron un beso de despedida, aunque seguro que lo hicieron.  

“Cuando escuché que mi marido había sido secuestrado el sufrimiento se apoderó de mí. Rober trabajaba como vendedor de recambios de maquinaria industrial. Aquel día él tenía que ir con una gran cantidad de dinero a la ciudad de Qamishli. Él iba en autobús con otro cristiano, todos los demás ocupantes eran musulmanes. En aquel momento un grupo de extremistas detuvo el autobús. Ellos conocían los nombres de mi marido y del otro cristiano que lo acompañaba y los forzaron a bajarse del autobús. Ambos fueron secuestrados”.   

No hay duda de que fueron secuestrados por el hecho de ser cristianos.  

Al ocurrir esto Jina tuvo que mudarse con sus suegros. Primeramente, debido a la guerra y los bombardeos que ocurrían en su zona, pero también por su reputación. En oriente medio las madres solteras no están bien vistas y muchas pueden sufrir graves consecuencias sin nadie que las proteja. Durante tres años estuvo viviendo con sus suegros antes de volver a su apartamento.  

Pasado un tiempo en el que no se supo nada de los dos cristianos secuestrados, meses más tarde, familiares de Elie recibieron una llamada de los secuestradores. Si pagaban 600000 libras sirias (5400 €) Elie sería liberado. Aún a pesar de que la cifra era una cantidad muy alta (equivalía a varios años de trabajo en el país) los padres pagaron el rescate y Ellie pudo ser liberado.  

Rápidamente Jina quiso ir a hablar con el hombre para saber cómo estaba su marido. Ella no puedo ir personalmente debido a las estrictas normas sociales que se dan en Siria, pero una de sus tías pudo ir y reunirse con este hombre. Cuando preguntó sobre Rober su respuesta fue escalofriante:  

“¿Ves mis heridas? ¿Ves cómo he sido golpeado? Nos golpearon con cadenas, mangueras y no sé qué más. Estoy muy contento de haber sido liberado, pero Rober… No creo que Rober sobreviva. Vez tras vez forzaron a Rober a convertirse al islam. Le torturaban física y psicológicamente para que cediera y rechazara a Dios. Aun así, Rober no desistía y solo respondía:  

Tengo a mi Dios, eso es todo.”  

Elie no comentó si a él lo habían obligado también a apostatar. Hubiera sido vergonzoso admitir que había negado a Cristo.  

Estas son las últimas noticias que Elie escuchó sobre su marido.  

“Ahora que estábamos tan unidos…Lo siento, no puedo hablar más. Estoy temblando”  

No podemos sino abrazarla y tratar de consolarla, el dolor es muy grande por lo que decidimos tomar un descanso y orar con ella. Ella solo dice:  

“Cada vez que voy a dormir hago la misma oración: Por favor Señor, tráelo de vuelta. Es muy duro estar sola, es muy duro tener que criar a nuestro hijo sola, es muy difícil. La gente me dice que debería tratar de encontrar un trabajo, pero ¿qué hago con mi hijo?”  

En esta terrible situación Dios no la ha desamparado. Jina y su hijo han podido encontrar refugio gracias a la iglesia de la Alianza en Aleppo. Esta iglesia, con la colaboración de Puertas Abiertas funciona como un “Centro de esperanza”, dónde se distribuyen comida a las familias que más lo necesitan. Jina es uno de estos casos.  

"Cuando la gente me pregunta cómo puedo salir adelante siendo madre soltera yo les contesto lo siguiente:  

En la mañana, al despertar, oro a Jesús. Le doy gracias por darme otro precioso día. Después leo un poco de la biblia. A menudo mi hijo Apo, (abreviación de Abraham en la zona de Siria) me pide que le lea un poco de la palabra también. Después ambos nos arrodillamos y oramos, le pido a mi hijo que repita mis palabras en reverencia a nuestro Dios: Señor, mi fe en ti es enorme. Dios que se haga tu voluntad, solo pido que mi marido pueda volver sano y salvo". 

Como mencionamos arriba Jina y Apo están cubiertos por la iglesia local, gracias a la iniciativa de “Centros de Esperanza”.  

De allí, esta madre y su hijo reciben los paquetes de ayuda.  

“A parte de la comida nos ayudan con la gasolina también. Si la iglesia no pudiera ayudarme mi vida sería un sufrimiento”.  

Para pagar los plazos de la hipoteca en el banco y en ocasiones para pagar los estudios de Apo, Jina recibe ayuda de una asociación católica de Aleppo.  

“Cuando pienso en el futuro mi esperanza en Dios es que mi marido pueda volver sano y salvo. Además, espero poder criar a mi hijo de la mejor manera posible, quiero que mi hijo conozca la Biblia y se comporte como un cristiano. Espero que sea de los mejores en clase”.  

La vida de Jina y Apo no es fácil, pero podemos ver cómo la iglesia ha dado un paso adelante para ayudar en esta situación. Dios ha demostrado su fidelidad para con sus hijos, una y otra vez. Y a través del cuerpo de Cristo, la iglesia, grandes cosas son hechas. El ayudar al necesitado, al desvalido y al que sufre es algo cercano al corazón de Dios, no secundarios. Así como dijo Santiago en su epístola:  

La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo. (Santiago 1:27).   

Vemos como a causa de esto Jina, a pesar de estado tan vulnerable, puede tener esa fortaleza de carácter y de Fe que solo tienen los que han puesto su plena confianza en Dios.