Cómo cualquier persona al servicio de Cristo, su viaje comienza con un encuentro con Él. Un día un predicador mostró a Abishek un fragmento de la Biblia, específicamente Mateo 16:26 que dice:

“¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero, pero pierdes tu propia alma? ¿Hay algo que valga más que tu alma?” (NTV)

Desde aquel día la vida de Abishek cambió por completo, Dios había tocado su corazón, él aceptó a Jesús y abandonó la fe de sus padres.

Tras su formación ministerial y su trabajo en la enseñanza de la Palabra por más de 10 años, Abishek descubrió que Dios lo estaba llamado al cuidado de personas de un modo más específico. Había cristianos que eran pobres, que habían sido expulsados y abandonados por la sociedad y que estaban siendo perseguidos a causa de su fe. Él había sido llamado a servir a esas personas y en 2014 empezó a colaborar con Puertas Abiertas para llevarlo a cabo.

“Les ayudamos a reparar su casa si esta es destruida, a veces tenemos que llevar al hospital a personas que han sido atacadas e incluso proporcionamos refugio a aquellos que han sido desplazados a la fuerza.” explica así Abishek algunas de las labores que realiza. Sorprendentemente, lo que más destaca es la importancia de la preparación y el acompañamiento pastoral de los cristianos que están siendo perseguidos. El consuelo y las palabras de ánimo son vitales para que puedan mantenerse firmes en las dificultades, porque la tormenta no está por llegar, sino que ya afecta a millones de cristianos en India.

“Siempre estamos en peligro, por parte de los líderes políticos, de los extremistas hindúes o de los extremistas musulmanes.

Cuando alguien de nosotros es atacado, la gente permanece alerta cuando vamos a socorrer al herido. Es una manera de poder identificarnos fácilmente y de ponernos en el punto de mira.

 “Ellos ven al cristianismo como una religión extranjera, por lo tanto, su misión es erradicarla. Su objetivo son los creyentes y los que les ayudan. Nuestra constitución define India como un país democrático y secular, en teoría ninguna religión debería tener más autoridad que otra.”

Y es que el sistema de castas implantado en India durante tantos siglos teme a los cristianos, ya que aún formando ellos parte de los escalafones más bajos, no reverencian a los que están en la cúpula y estos tienen miedo de perder el respeto y el poder que obtienen de los que están por debajo de ellos.

Pero Abishek no pierde la esperanza y tiene una amplia visión de lo que India podría ser.

Nosotros queremos ver nuestro país completamente rendido a los pies de Cristo. Queremos ver su nombre exaltado en todas partes, que incluso nuestros líderes ayuden a que el evangelio llegue hasta el último rincón y sobre todo queremos ver gente transformada por la gracia de Dios. Como dice la Biblia:

“Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que Él ha escogido como herencia para sí”. Salmos 33:12”

Por ello aún en la dificultad no pierde la fe y confía en que Dios tiene el control de todas las situaciones. Esto no se trata de que podamos confiarnos y relajarnos hasta el punto de dejar de trabajar. Todos tenemos que hacer nuestra parte y Abishek que entiende esto de primera mano tiene un mensaje de agradecimiento para nosotros:

“Si no estuvierais extendiendo vuestras manos en generosidad, ministrar y alcanzar a la iglesia perseguida en India no sería posible. Estamos trabajando en nombre de Dios y de cada una de las personas que nos apoyan y agradecemos desde lo más profundo de nuestro corazón vuestra generosidad. Os amamos y os damos gracias por ello.”