Antes de empezar su historia Pierre coge tres palos del suelo, uno pequeño, uno mediano y uno más largo que el resto, los coloca con cuidado a sus pies en el suelo y comienza a hablar:

“Cada año, en noviembre, celebramos durante unos días un gran evento en honor de Dakwe. Miles de personas peregrinan cada año para traerle los primeros frutos de la cosecha. Entre reverencias le dan gracias por proteger sus aldeas, por hacer crecer la cosecha, por curar a los enfermos y por cualquier otra cosa que les haya ido bien durante el pasado año. Cada tres años, este evento es aún más especial. Se celebra la “Gran Ceremonia” la cuál dura alrededor de un mes y consiste en que Dakwe, a través de sus sacerdotes, elegirá algunos chicos jóvenes para iniciarlos en el servicio”.

Dakwe es uno de tantos dioses o espíritus tradicionales del continente africano, éste en particular pertenece al panteón de la República Centroafricana. Como la mayoría de este tipo de ídolos, son sus sacerdotes los que hacen de intermediarios entre la gente común y la entidad “divina”.

“En 1970 fui escogido. Los responsables me llevaron a un lugar apartado entre la maleza dónde otros hombres ya iniciados en el servicio a Dakwe me estaban esperando. En el suelo había tres palos con tamaños distintos: largo, mediano y corto. Me dijeron que escogiera uno, algo que, en mi desconocimiento, formaba parte de un ritual que decidiría mi futuro como sacerdote de Dakwe. Coger el palo largo significa que me convertiría en un siervo importante del espíritu y andaría mucho tiempo con él, el palo mediano significaba una importancia normal dentro del culto, pero elegir el palo corto era algo muy grave. Aquellos que elegían el palo corto no serían buenos siervos jamás, no se les daba grandes responsabilidades y muchas veces eran directamente asesinados en sacrificio a Dakwe.”

“Miré los palos y levanté el más corto de todos. Automáticamente los que estaban allí presentes comenzaron a gritar en asombro y decepción. Dakwe había profetizado que no sería un buen siervo”.

Pierre no fue asesinado en ese momento porque su padre era el Gran Sacerdote. Decidieron dejar su vida en manos del dios al que adoraban, no sin haberlo golpeado duramente antes.

“Debido a la posición que mi padre ostentaba tuvieron que enseñarme todo lo que un gran sacerdote debe saber. Ahí comprobé el poder tan grande que tenía la magia negra de Dakwe”

 La vida de Pierre y su familia estaba profundamente ligada y entrelazada con el servicio a Dakwe, pero Dios tenía otros planes para Pierre y su familia y no iba a dejar que ningún falso dios se opusiera a su obra.

“Mi mujer conoció el evangelio a través de un diácono que vino de otra aldea para evangelizar. Al principio no estaba muy contento y amenacé a mi mujer en muchas ocasiones, sobre todo porque pasaba mucho tiempo en la iglesia.”

Sin embargo, un día, el diácono quiso orar por él y Pierre le permitió hacerlo En cuanto el diácono comenzó a orar, el corazón de Pierre se puso a vibrar de una manera increíble y abriendo los ojos vio que la persona que estaba orando por él se encontraba muy lejos,  sentado al otro lado de la sala.

“¿Qué es lo que hacía que mi corazón se estremeciera de esa manera? Después de esto visité la iglesia del diácono y vi que los cristianos eran buenos. Aun así, yo seguí sirviendo a Dakwe.

Un día caí enfermo e hicimos lo que hacemos siempre, fuimos a rezar a nuestro dios, el cuál normalmente sanaba a los enfermos. Pero esta vez, ante mi asombro e incomprensión, no funcionó. Tras una visita al hospital en la que tampoco hubo ninguna mejoría, la situación empeoró tanto que pasé dos años sin poder levantarme de la cama. Sin embargo, un día oí la voz del Señor que me decía, ´Pierre, serás sanado´. Mi dios Dakwe había sanado a muchas personas, pero nunca había hablado con nadie directamente. Fue en ese momento cuando decidí seguir a este Dios que hablaba conmigo y que me iba a sanar.”

Pierre, ya sanado, acudió a contarle a su padre todo lo que había pasado, una conversación que duró 7 horas, un tiempo que Pierre utilizó para enseñar a sus padres aquellas cosas que había aprendido en sus visitas a la iglesia de los cristianos. Su padre, aún sin comprenderlo todo al completo, confiaba en Pierre más que en otra persona. Finalmente cuando su hijo le pidió que quemara todo lo relacionado con Dakwe (aunque escandalizado) no opuso gran resistencia. Los utensilios mágicos que se utilizaban en los rituales e incluso la calabaza del peregrino en la que se decía que habitaba el dios fueron echados a una gran hoguera que Pierre había preparado.

Estas acciones le ganaron el odio de su comunidad. Muchos amenazaron con matarle e intentaban realizar todo tipo de rituales y brujería para hacerle daño. A pesar de todo esto, Dios estaba con él protegiéndole por lo que nada funcionó y Pierre no fue dañado. Al cabo de un tiempo su padre se convirtió y aunque tenía miedo a las represalias del pueblo, Pierre le aseguró que el Dios que le había permitido destruir a Dakwe estaba con ellos.

“Mi vida ahora es un testimonio vivo para mis hermanos y hermanas en toda la región. Mucha gente conoce mi historia y esto les ayuda a dar el paso y seguir a Jesús. No hace mucho fui a evangelizar una aldea muy grande y quemé muchos de los ídolos que tenían allí. Mi objetivo es mostrar a la gente que el Señor es más poderoso que los ídolos a los que sirven.

“Mi vejez está cerca y todavía queda mucho por hacer. Nuestra región aún está plagada de ídolos a los que la gente adora. Hay muchos pastores que quieren seguir mis pasos y creo con fe que Jesucristo utilizará a sus hijos para traer el evangelio a nuestra región. Sin embargo, el territorio es muy grande y mucha gente aún no conoce el nombre de Jesús. Muchos no tienen radio ni televisión ni ningún medio para alcanzarles. Pero ellos están hechos a la imagen y la semejanza de Dios y esto deben saberlo. Es una guerra espiritual por eso hago un llamamiento a mis hermanos de todas las naciones para que nos apoyen en oración. Oremos para que los falsos ídolos pierdan el poder que tienen en nuestras comunidades.”

Puertas Abiertas trabaja en la zona con creyentes que como Pierre vienen de un trasfondo religioso tradicional africano. Muchos de ellos reciben ayuda psicológica debido a la persecución que sufren de sus propias comunidades y son capacitados para hacer frente a ellos. Para los más dispuestos Puertas Abiertas ofrece recursos y capacitación para poder compartir el evangelio con seguidores de las tradiciones antiguas.