Mientras duró su cautiverio en Boko Haram (de octubre de 2015 a noviembre de 2016), Esther estuvo bajo una constante presión para renunciar a su fe y fue violada trágicamente en múltiples ocasiones. Quedó embarazada y no tenía ni idea de quién era el padre. Cuando el Gobierno la liberó, se alegró de regresar a su hogar, pero pronto se dio cuenta de que la gente no estaba tan ansiosa por recibir de nuevo a las "mujeres de Boko Haram", y mucho menos a sus hijos. Se burlaron de Esther y llamaron al bebé "Boko" en lugar de usar su verdadero nombre, Rebecca. Un traumatólogo la ayudó a encontrar paz y curación por todo lo que le sucedió. "Sentí que mi tristeza y vergüenza desaparecieron, que nunca regresarían". Incluso si hay algunos que todavía se niegan a aceptar a Rebecca, ella dice: "Se ha convertido en mi alegría y mi risa en medio de la tristeza”.

Por favor, ora por ella. Vive con sus abuelos, no tiene trabajo y no va a la escuela. Trabaja en una granja y con los pocos granos que consigue ayuda para mantenerse ella, a Rebecca y a sus abuelos.

Puertas Abiertas quisiera invitarte a escribir cartas de aliento a Esther que le haremos llegar personalmente.

Normas de seguridad para escribir:

  • El plazo de esta campaña es hasta el 30 de enero de 2019
  • No menciones a Puertas Abiertas.
  • Si escribes una postal, por favor envíala en un sobre sin la dirección de Puertas Abiertas en ella.
  • Escribe tu nombre, pero no tu domicilio.
  • No critiques a los grupos armados, al Gobierno, al sistema judicial o a los líderes políticos.
  • No envíes dinero ni hagas propuestas de ayuda.
  • Haz llegar tu carta o cartas a la DIRECCIÓN DE PUERTAS ABIERTAS y nosotros las haremos llegar a través de nuestros contactos locales.

Recomendaciones

  • Las tarjetas de felicitación, las ilustraciones o dibujos de los niños y las postales son las mejores.
  • Escribe en inglés o francés sencillo.
  • Sé breve
  • Escribe claramente.
  • Se alentador e incluye 1-2 versículos de la Biblia.
  • Muestra sensibilidad; por favor, no te centres en la difícil situación del destinatario ni compartas las bendiciones de tu vida en tu país