Arabia Saudita es quizá el ejemplo más claro de un país con un nivel alto de persecución. Se encuentra en el puesto 14 con 78 puntos sobre 100 en el índice de persecución. Sin embargo, cuenta con un nivel bajo de violencia; tan solo 2 puntos sobre 16,7. Este es un país que se declara musulmán, por lo tanto, no hay lugar para los cristianos en él. Los cristianos extranjeros pueden ejercer su fe en privado, pero no deben mostrar su fe en ningún ámbito de la vida pública. Los saudíes, en cambio, no tienen el más mínimo derecho de practicar una fe que no sea la musulmana. Si uno es descubierto practicando la fe cristiana, puede sufrir un castigo severo, incluso la muerte. El control tan férreo que ejerce la familia, la sociedad y el gobierno sobre el pueblo hace innecesaria la violencia para frenar el avance del cristianismo.

Por el contrario, hay países como Nigeria cuya arma principal contra los cristianos es el ejercicio de la violencia. Quiero contarte la historia de Amina para ilustrar lo que quiero decir.

Por alguna razón, Boko Haram conocía muy bien a la familia de Amina, y el 2 de octubre de 2012 les hicieron una visita. “Estábamos juntos en casa, alrededor de las 7 de la tarde. Mi marido no se sentía muy bien”. Era el calor sofocante de octubre. “Él quería salir y echarse fuera así que le preparé una cama en el patio de atrás”.

De repente, oyeron golpes en la puerta. Los niños intentaron avisar a sus padres mientras veían como los militantes de Boko Haram trataban de entrar por la fuerza; no pudieron hacer mucho por detenerles.

Uno de estos militantes se dirigió a Daniel: “Hoy es tu día. El mañana no te pertenece.”

Daniel y sus hijos rehusaron negar a Cristo. “Mataron a mi marido…”. Daniel murió con una oración en sus labios.

Mientras se marchaban, los atacantes se decían: “…dejadles, terminarán muriendo”.

Después de la muerte de su marido, Amina cayó en una fuerte depresión y sufrió un grave caso de estrés postraumático, pero por la gracia de Dios recibió tratamiento y poco a poco fue aprendiendo a vivir sin él.

Pero Boko Haram no había terminado con ella.

Cinco años después, Amina viajaba, junto a otras 10 mujeres, a Maiduguri para el entierro de su cuñada. “Estábamos charlando en la furgoneta cuando de repente oímos disparos…”.

Cuando cesaron los tiros, se dieron cuenta de que los militantes habían matado al conductor y a los otros cinco hombres que iban en la furgoneta. Amina también sufrió tres heridas de bala. “Mi mente se apagó, como si estuviese muerta”.

Al recuperar el conocimiento ya estaba en el bosque de Sambisa, un conocido bastión de Boko Haram. Allí, los mismos insurgentes la operaron para extraerle las balas.

Junto al resto de las mujeres que fueron secuestradas pasaron gran parte de aquellas cinco semanas en oración y ayuno. “No podíamos parar de orar

“Nos traían a su imán para que nos hablase del islam. Después nos preguntaban: ‘¿Quién de vosotras renunciará a Cristo?’ Por su gracia, ninguna lo hicimos. Para nosotras, el vivir es Cristo y el morir es ganancia.”

Su conocimiento bíblico ayudó a Amina a no perder la fe:La Biblia dice que instruyas al niño en su camino… y nunca se apartará. Celebrábamos nuestros cultos con versículos como este.”

“Gracias por mostrar el amor de Dios cuidando de los que sufren.”

Tras muchas negociaciones, las mujeres fueron finalmente liberadas.

La gente me recibió muy bien y estaba muy emocionada… mi casa se llenó de amigos, gente de la iglesia y vecinos…. Entré a la habitación, me arrodillé y oré antes de salir y dar las gracias a todos. Empecé a cantar una canción que dice ‘Por Su gracia estoy viva, y por eso canto; Jehová salvó mi vida’.”

Gracias al apoyo de los donantes, una organización cristiana ha ayudado a Amina a terminar la construcción de su casa y le ha proporcionado recursos básicos durante este tiempo de pandemia.

La ayuda de esta organización me ha ayudado a darme cuenta del amor de Dios, especialmente por medio de la atención postraumática y del resto de la ayuda. Si no fuese por el amor de Dios, no habría recibido nada de esto. Gracias por mostrar el amor de Dios cuidando de los que sufren.”

Boko Haram ha cambiado para siempre la vida de Amina. Sin embargo, gracias a la provisión de Dios, Amina ha sido sanada y ahora tiene una relación con Dios más cercana.

"Ahora sólo me centro en Dios y en mis hijos... todas estas cosas que me han pasado hacen que cada vez me acerque más a Él".

Durante el año 2020, más de 3.000 personas cristianas como el marido de Amina perdieron su vida. Estas muertes dejaron a miles de mujeres viudas y niños huérfanos. En una cultura donde el marido es el que trae el sustento a la familia, estas muertes dejan a familias enteras en una situación de grave vulnerabilidad. En la mayoría de los casos, los hombres son el objetivo de los asesinatos.

Las mujeres, como Amina, sufren el secuestro y a menudo son casadas forzosamente con musulmanes o son convertidas en esclavas sexuales de sus raptores. En muchos casos las mujeres quedan marcadas de por vida por estos actos. Aunque consigan volver a sus aldeas y familias, llevan sobre ellas el estigma de haber sido violadas.

Las secuelas de la violencia son terribles y de gran calado. Por ello, es vital que reciban apoyo postraumático y de restauración. No podrán deshacer lo que sufrieron pero podrán verlo desde otro prisma y experimentar la gracia de Dios sobre sus vidas.

Amina es una de las muchas personas que llevan las cicatrices de la insurgencia islámica. En 2012, Boko Haram llegó a su casa y mató a su marido. En 2017, fue secuestrada y retenida durante ocho meses. Aunque estas pruebas podrían haberla destruido, su familia es hoy la imagen de la resiliencia.

Esto se hace posible por medio de una iglesia que trabaja como cuerpo. Cuando un miembro del cuerpo sufre, el resto del cuerpo sufre con él (1 Corintios 12:26). Esta es la razón por la que es necesario ser consciente de que la oración unida a favor de los cristianos perseguidos es vital. Una iglesia unida orando mueve la mano todopoderosa de Dios. Una iglesia unida da testimonio del amor de Dios al mundo (Juan 17:21).