Artículo escrito por Marcos Zapata.

El origen de esta importante fecha se establece a partir de los años ochenta. Sin embargo, en el año 1994 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó este día oficial, tomando en cuenta que la familia es el núcleo central de cualquier sociedad. Desde entonces, el Día Internacional de las Familias representa una fecha emblemática para resaltar el valor de la familia a nivel mundial. De ella depende que las personas logren integrarse de manera sana y completa en su entorno y de esta manera alcanzar niveles de convivencia, donde se respeten las reglas y normas que rigen a la sociedad.

¿Qué se entiende por familia?

La familia es un grupo de personas que están unidas por vínculos consanguíneos y afectivos y que por lo general, viven juntas. En la actualidad este concepto ha venido sufriendo algunas transformaciones sociales, de acuerdo a las características particulares de cada grupo familiar.

La Biblia ya nos apunta en Gen 12.3 y serán benditas en ti todas las familias de la tierra, y nosotros como herederos de Abraham, debemos ser un factor de bendición para todas las familias que nos rodean. Ahora bien, en los tiempos que vivimos, en el siglo XXI, tenemos que recordar que nuestra visión de la familia va más allá de los lazos naturales.

Unas olvidadas palabras revolucionarias de Jesús son difíciles de encajar en un modelo familiar basado en vínculos legales y de sangre. La relación con padres y hermanos no es lo decisivo, según Jesús. Por eso el lector del Evangelio que escuche algunas prédicas puede concluir que los lenguajes evangélico y eclesiástico son distintos.

Tres episodios dibujan la actitud de Jesús. Él advierte respecto a quienes se presentan como maestros en estos asuntos: “Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos.” (Mateo 23, 8). La relación familiar de Jesús no es lo idílica que presentan algunos predicadores. Sus padres

no entendieron las palabras que les habló.” (Lucas 2, 50). Y sus familiares fueron despectivos con él. “Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí”. (Marcos 3, 20-21).

Jesús mismo redefine los lazos familiares a un nivel más allá de los lazos de sangre de una forma absolutamente chocantes. Lo determinante sobre la familia, según Jesús, consta en un mínimo de cuatro y repetitivas citas de los Evangelios sinópticos. Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle. Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

(Marcos 3:31-35), y la misma escena relatada en Mateo 12, 48-50 y Lucas 8, 20-21.

También: “Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste. Y él dijo:

Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan”. Lucas 11, 27-28.

Lo cual nos muestra que tal afirmación de quién es la familia de Jesús dejó huella en sus discípulos, y también nos muestra que la fuerza de una familia no está en la riqueza o posición de una saga familiar, sino en que hagamos la voluntad del Padre. Según Jesús, esa es nuestra fortaleza principal y el vínculo necesario para ser de su familia.

El papel de la familia dentro de la sociedad

La familia tiene un papel muy importante en cualquier sociedad del mundo, desde el punto de vista social, demográfico y económico. El concepto de familia ha sufrido transformaciones a lo largo de la historia y hoy en día se manejan otros modelos de familia debido a los cambios sociales y económicos. Actualmente, la sociedad ha tenido que adaptarse a los nuevos roles que tanto mujeres y hombres han venido desempeñado, conformando estructuras familiares poco tradicionales o convencionales. Nosotros, los creyentes no estamos llamados a imponer un modelo familiar en concreto, sino a mostrar la vida de Jesús en nuestras propias familias, de forma que se vuelvan atractivas.

No podemos olvidar que la formación del núcleo familiar permite la existencia de una unidad donde se da la transmisión de valores que pasan de una generación a otra, así como el establecimiento de lazos los afectivos entre los distintos miembros que la conforman. Por eso nosotros como familias cristianas tenemos lazos de sangre, pero vamos más allá, los lazos son también espirituales, por eso podemos ser de bendición para el resto de las familias, para el resto de la sociedad.

Bendición no es un término que define una buena intención. Es un término revolucionario, es todo lo contrario a maldición, ser una familia que bendice significa que tomamos la iniciativa de la reconciliación en nuestras comunidades; que tomamos la iniciativa de amar al prójimo solventando sus necesidades; significa que luchamos por la justicia con una voz profética; significa que nos presentamos como modelos normativos de cómo se trata un matrimonio, de cómo se educan a los hijos, de cómo se respeta y se ama en cada núcleo familiar; significa que abandonamos la neutralidad y tomamos la decisión de ser parte de aquellos que trabajan por los cambios que anhelamos ver en nuestras comunidades. Significa que encarnamos a Cristo de forma que los demás puedan verlo sin ambigüedades. Esto es ser de bendición.

Año 2021: Las familias y las nuevas tecnologías

Para el año 2021 el tema central para la celebración del Día Internacional de las Familias se centra en el impacto de las nuevas tecnologías en el bienestar de las familias, en concordancia con la temática del 59º período de sesiones de la Comisión de Desarrollo Social de las Naciones Unidas: "Transición socialmente justa hacia el desarrollo sostenible: la función de las tecnologías digitales en el desarrollo social y el bienestar de todos".

¿Cómo ser bendición en un mundo tecnológicamente cambiante? Este será el tema a tratar por el Grupo de Trabajo de Familia el próximo octubre, ya que el avance y recientes tendencias tecnológicas en tiempos de pandemia han propiciado el incremento del uso de plataformas y redes digitales. En tal sentido, es de vital importancia conocer estas tendencias, así como la formulación de políticas orientadas hacia las necesidades de la familia, y poder dar recursos a nuestras familias para afrontar los nuevos retos.

¿Cómo celebrar el Día Internacional de las Familias?

Animo a todas las iglesias para que aprovechen esta fecha para impulsar un modelo de familia que cambie la mentalidad de estar a la defensiva, a una de ser de bendición, para ser luz en medio de nuestros contextos.

Como familias podemos compartir juegos y actividades en familia, hacer ejercicios, disfrutar de una buena película, o preparar una deliciosa comida, e incluso invitar a otras familias amigas. Si tienes familiares que están lejos de casa, conéctate con ellos desde la distancia: con una videollamada o enviando un mensaje especial.

Como iglesias podemos hacer actividades creativas: una exposición de fotos de familia, un culto especial para la familia, la presentación de familias completas en la iglesia; pedir a las familias que pongan fotos en las redes con la etiqueta #DiadelaFamilia; hacer una caminata de familias por la ciudad, todos con la misma camiseta, y un largo etcétera.

Muchas son las formas en las que podemos hacer visible un día en el que el mundo entero recuerda y afirma la importancia de la familia.

Dios quiera que podamos ser familias de bendición a todas las familias de la tierra.