¿Cómo evangelizar en un país en el que las propias leyes te impiden hacerlo?

Para muchos cristianos esta es la realidad del día a día. Personas que por tener unas creencias distintas a las de la mayoría son convertidas en traidores y en enemigos del país, y es que el nacionalismo extremista religioso es uno de los agentes más peligrosos que pueden darse a la hora de hablar de la persecución. Cuando es el propio gobierno el que te ataca, ¿cómo defenderte?

En Nepal la mayoría Budista amenaza con eliminar todo resquicio de actividad cristiana. Cientos de organizaciones cristianas se están cerrando y ya no se conceden permisos para que otras nuevas se registren. A parte de esto, los ataques a las iglesias son cada vez más y más frecuentes, poniendo en peligro la misión en todo el país. El gobierno no solo permite la violencia hacia los cristianos, sino que la alimenta mediante la aprobación de leyes que restringen los derechos más fundamentales. Podría parecer que los más perjudicados son los cristianos de Nepal, pero la realidad es que millones de niños que estaban siendo atendidos por estas organizaciones cristianas han sido abandonados a morir en la calle, independientemente de la fe que profesen.

La situación en India es parecida pero mucho más grave. En solo 4 años el país ha pasado del puesto 21 al 10 en la lista mundial de la persecución que Puertas Abiertas prepara cada año. Desde el ascenso al poder del partido nacionalista extremista hindú (BJP), la reducción de derechos se ha manifestado de forma evidente, así como el incremento de la persecución de forma dramática. Muchas organizaciones y asociaciones cristianas han sido cerradas o expulsadas y las que se mantienen en el país lo hacen de forma oculta.

“India es para los hindúes”, empuñando este pensamiento las élites del país adoctrinan al resto de la población haciéndoles ver a los cristianos como si de elementos invasores se trataran. Según ellos el único objetivo del cristianismo es el de erradicar las tradiciones y las supersticiones de las que están tan orgullosos. A causa de esto día tras día nos llegan noticias de violencia y ataques continuados a los cristianos de India.

Estos dos no son los únicos países en los que se da esta problemática, en Myanmar y Bután el budismo extremista es el agente mayoritario que causa persecución a los cristianos que allí residen.

Podríamos pensar que estas situaciones son relativamente recientes, pero la realidad es que Jesús y sus discípulos se enfrentaron a esto hace unos miles de años. En aquel tiempo, el judaísmo, a través de la ley de Moisés controlaba la vida del pueblo de Israel. Cuando Jesús presentó su nueva forma de vivir y los discípulos comenzaron a extender el evangelio una vez Él resucitó y ascendió a los cielos, los judíos mas tradicionales vieron el cristianismo como una religión extranjera y pagana que amenazaba con destruir todo lo que habían construido durante siglos. Solo había una salida, la exterminación de todos sus miembros.

La realidad es que la historia tiende a repetirse, pero la verdad de Jesús es algo que permanece e impacta, es algo novedoso que pone en duda cualquier tipo de pensamiento diseñado por el ser humano. No es una forma de pensar, es una forma de vivir que desafía a cualquier régimen político que se haya implantado. El poder del Espíritu cuando cambia a una persona es tan grande que muchos lo temen. Esto hace que las personas que están al poder se sientan amenazadas y actúen con miedo intentado erradicar o al menos controlar la expansión del evangelio. Algo que quizás parezca que puedan logar por algún tiempo, pero que nunca podrá mantenerse a la larga, porque cuando Dios tiene un objetivo y la iglesia está unida para cumplirlo, no hay nada ni nadie que lo pueda detener.