Al menos 20 muertos y 81 heridos en una explosión doble en una iglesia católica, el pasado domingo por la mañana temprano en Jolo, Sulu, en el sur de Filipinas.

Los afectados incluyen civiles, soldados y un policía.

Los medios de comunicación locales dicen que la primera explosión estalló dentro de la iglesia mientras se celebraba la misa matutina del 27 de enero, y que la segunda explosión se produjo fuera de la Catedral de Jolo mientras las fuerzas gubernamentales respondían.

Ningún grupo ha asumido la responsabilidad de las explosiones, pero los militares filipinos creen que el Grupo terrorista Abu Sayyaf (ASG) está involucrado.

Sulu, una provincia del archipiélago donde se encuentra la ciudad de Jolo, es un bailiazgo de ASG, que es un grupo paramilitar vinculado a Al-Qaeda, una organización fundada por Osama bin Laden.

Según un obrero cristiano de Jolo, los militares advirtieron que ISIS ya había entrado en la zona y que podría aprovecharse de la situación. "Las escuelas cristianas están siendo reforzadas, ya que son el blanco más probable de los ataques", dijo.

La razón del bombardeo aún no está del todo determinada, pero llegó después de la ratificación de la Ley Orgánica de Bangsamoro (BOL).

La BOL es una ley que establece una entidad política autónoma para las zonas de mayoría musulmana en el sur de Filipinas. Se espera que su ratificación el pasado 25 de enero, con la creación de la Región Autónoma Bangsamoro de Musilm Mindanao (BARMM), consolide las negociaciones de paz de larga duración entre el gobierno y los grupos militantes de Mindanao.

Hasta ahora, cinco provincias y la ciudad de Cotabato se han unido al BARMM. El 6 de febrero se celebrará un segundo plebiscito que permitirá a los residentes de Lanao del Norte (excepto la ciudad de Iligan) y seis municipios de la provincia de Cotabato Norte emitir su voto y unirse.