Tras la vuelta a una relativa tranquilidad después del cese de ataques de Turquía sobre el norte de Siria, la persecución hacia los cristianos en Siria se ha vuelto a cobrar víctimas mortales. El pasado lunes 11 de noviembre, Hovsep Petoyan y Abraham Petoyan (su padre), fueron abatidos por disparos mientras viajaban por el país. Además, el mismo día, la detonación de una bomba en la ciudad de Qamishli causó la muerte de otras 6 personas.

Hovsep lideraba una congregación en Qamishli, la misma congregación que su padre Abraham había liderado anteriormente. Tras el terrible incidente, la congregación y sus seres queridos más allegados lloran la doble pérdida del padre y el abuelo paterno.

Hovsep deja atrás a su esposa Caron, a su hijo Hovig y a sus dos hijas, Anna y Cayana. Nuestro colaborador local pide oración por todo lo que supone perder a dos miembros de la familia tan cercanos.

Los hechos ocurrieron mientras ambos viajaban hacia la frontera de Deir ez-Zur, situada en el este del país. Esta zona es controlada actualmente por el ejército kurdo, aunque aún hay presencia de soldados norteamericanos, los cuales se encuentran en el proceso de retirada de tropas del país.

Aunque la influencia del Estado Islámico y el autodenominado “califato” ha decrecido mucho en comparación con los primeros años de la guerra, aún existen zonas dónde hay cierta presencia de grupos afines al grupo terrorista.

El mismo lunes, en la ciudad de Qamishli, hubo tres detonaciones de explosivos cerca de una iglesia. El atentado se cobró la vida de al menos 6 personas e hirió a otros tantos.