El pasado 10 de Febrero, Nalin dirigía uno de los cultos de adoración que celebran de forma secreta debido a la persecución de extremistas religiosos budistas. Sin ningún aviso, una multitud armada con piedras interrumpió la reunión y ordenó al pastor Nalin y los demás creyentes que pararan el culto y dejaran de tener cualquier tipo de actividad en el pueblo.

Tras el incidente, los miembros de esta iglesia junto con el pastor acudieron a la policía para denunciar el crimen, aunque hasta el momento, no ha habido ningún movimiento por parte de las fuerzas del orden.

Tristemente esta es una situación que se repite a lo largo del país, sobre todo en las zonas cuya presencia budista es más fuerte, como es el caso del pueblo dónde Nalin celebraba la reunión.

Uno de los trabajadores de Puertas Abiertas en la zona pudo hablar con Nalin hace una semana:

“La situación es mucho más seria de lo que parece. Tres monjes organizaron a un grupo de más de 20 jóvenes. Amenazaron al Pastor con darle una paliza si hablaba. Le ordenaron que dejara de reunir a gente para los cultos e incluso insultaron y ridiculizaron sus creencias. El monje además le amenazó diciendo que era la última vez que vendría y que la próxima vez no podría detener a la gente de hacer lo que quisieran con él”

Según el pastor Nalin, este grupo de personas continuó tirando piedras a la casa hasta que llegó la policía, la cual evitó que algún creyente saliera herido.

* Pseudónimo o nombre cambiado por seguridad.