Desde el 2014 la persecución en India se ha intensificado siendo el nacionalismo religioso la causa principal. Grupos radicales afirman que India pertenece al hinduismo y que cualquier otra religión debe ser expulsada. A nivel práctico esto se traduce en la expulsión de numerosas organizaciones cristianas en el país y en el endurecimiento de la persecución hacia los cristianos que aún siguen viviendo en la zona.

Las iglesias locales, intentan subsistir sin el apoyo internacional que tuvieron en su día mientras la violencia escala principalmente en las zonas rurales bajo la mirada de las autoridades que permanecen pasivas ante tanta injusticia.

Recientemente hemos recibido información sobre los últimos episodios de violencia contra los cristianos en la zona:

  • Una persona cristiana fue asesinada por un grupo de Naxalitas (radicales maoístas) que fueron instigados por los aldeanos locales, los cuales eran anticristianos. La víctima fue secuestrada y lo asesinada a sangre fría.
  • Una iglesia fue incendiada y dañada gravemente. Los cultos han sido paralizados debido al temor de la congregación por otro ataque.
  • Tres cristianos que compartían acerca de Cristo fueron golpeados severamente por una multitud que portaba palos gruesos de madera. Fueron golpeados hasta que los propios palos se rompieron. Las víctimas están gravemente heridas.
  • Ocho familias cristianas fueron brutalmente golpeadas por la gente del pueblo durante una ceremonia de matrimonio cristiana. Los atacantes fueron instigados por extremistas. Otras siete familias cristianas fueron golpeadas severamente y su recién inaugurada iglesia fue quemada.

Como parte del cuerpo de Cristo es nuestra responsabilidad interceder en oración por nuestros hermanos en la India. Cada uno de ellos libra una batalla espiritual e incluso física en algunos casos. Para soportar todas estas circunstancias debemos orar para que Dios les fortalezca y les acompañe todos los días en la batalla, y mediante Él, nosotros.