Anwar es un cristiano clandestino en Oriente Próximo, que gracias a tu apoyo ahora trabaja de manera activa para llevar esperanza entre sus hermanos en Siria.

«Dar esperanza es contagioso» asegura Mourad, socio colaborador de Puertas Abiertas en Siria, quien comparte el testimonio de Anwar, un pilar importante en su comunidad.

Hijo de un poderoso líder musulmán, Anwar creció bajo la ley islámica, sin embargo, su corazón no encontraba esperanza en aquella religión. Todo cambio cuando un amigo le presentó el mensaje de la cruz, y fue entonces cuando su vida tomó un giro inesperado.

«Me enamoré de Jesús: es mi mejor amigo", dice Anwar, quién a pesar de ser expulsado de su casa por convertirse al cristianismo, mantiene su esperanza en Cristo.

Sin embargo, debido a esto fue repudiado por su familia y expulsado de su hogar.

Gracias a la bondad de Dios y del Centro de Esperanza, Anwar ha recibido apoyo para poder alquilar un cuarto, y actualmente trabaja en la enseñanza del idioma inglés en sus instalaciones.

Para él, Dios le ha brindado la oportunidad de superar las condiciones más duras, y su esperanza radica en un nuevo comienzo al lado de Cristo.

Descubre más sobre la historia de Anwar y cómo a pesar de todo, se puede seguir difundiendo esperanza en Oriente Próximo.