Puertas Abiertas ha establecido contacto con los responsables de la zona, con el fin de monitorizar el estado de la obra en Nepal. La situación que se han encontrado es alarmante. En un país donde realizar actividades que puedan llevar a la conversión a otra religión es delito, los ataques a los líderes cristianos son cada vez más frecuentes. Algunas organizaciones están al borde del cese de actividad y ya no se autorizan a nuevas asociaciones cristianas para que realicen labores en el país.

Muchos de los responsables viven una situación de desesperación, ya que se han empezado a ver algunos ataques con bombas a iglesias locales.

"A veces estoy muy preocupado, aunque confío en el Señor. Me doy cuenta de que los líderes cristianos estamos vigilados y nuestras vidas y ministerios están en riesgo continuamente. Con la ley sobre el control religioso en la nueva constitución, cada vez más cristianos están siendo controlados y acusados. Los cristianos no tienen cementerios y no hay procesos para que las iglesias sean registradas como grupos religiosos. Esto puede ser declarado ilegal en cualquier momento" nos cuenta uno de los pastores.

Recientemente una organización dedicada a la impresión de Biblias fue acusada de producir material dedicado a la conversión de personas y está sufriendo los ataques del gobierno cuyo objetivo es la terminación de toda actividad.

Mas de 13 arrestos y 22 denuncias falsas fueron realizadas durante el 2018 en Nepal, mientras que los discursos de odio públicos hacia los cristianos cada vez son más frecuentes.

Tras el obligado cierre de numerosas obras sociales llevadas a cabo por cristianos, los más vulnerables se han llevado la peor parte. “Después de que los orfanatos fueron cerrados los niños no han sido reubicados en otras casas. Han sido completamente abandonados y sus vidas están en peligro. Me temo que las cosas se están volviendo muy difíciles para que los cristianos podamos seguir trabajando aquí en Nepal”