El pasado Domingo 19 de abril, tras conocerse la prohibición de reuniones religiosas y el establecimiento del toque de queda debido a la pandemia del covid19, varios grupos de jóvenes musulmanes iniciaron una revuelta contra las fuerzas de seguridad del estado.

En medio de este caos generado por los enfrentamientos, un grupo de personas aprovecharon para atacar la casa de un pastor cristiano con piedras y dañar el edificio. Aún no conocemos si hubo más daños materiales o incluso personales en otros ataques a cristianos de la zona.

La opinión del pueblo de Níger con respecto al coronavirus es muy dispar. Muchos se muestran escépticos ante un virus de tales dimensiones mientras que otros lo identifican con el cristiano occidental. Esto pone a los cristianos del país en una situación de miedo e incertidumbre.

Un misionero cristiano que trabaja en el país comenta lo siguiente: “Cada vez que se levanta algo en oposición al gobierno, se utiliza de forma rápida y sencilla a los cristianos como chivos expiatorios. En unos días se da comienzo al Ramadán y un aumento en los enfrentamientos podría implicar más ataques a cristianos e iglesias”.

Muchos cristianos del país viven atemorizados por la posibilidad de que la escalada de violencia signifique también un aumento de la persecución y la opresión hacia los cristianos. Oremos con nuestros hermanos de Níger en estos momentos de miedo e incertidumbre.