En el último Día Internacional de Oración por la Iglesia Perseguida te pedíamos oración por Khalid, un cristiano que había sido rechazado por su familia por causa de su fe. Khalid es uno de los muchos cristianos perseguidos a los que Puertas Abiertas ha ayudado en África Oriental. 

Gracias a tu apoyo, Khalid pudo abrir una pequeña tienda y alquilar un terreno donde planta maíz para poder obtener los ingresos necesarios para mantener a su familia.

En este sentido, la cosecha de maíz de Khalid no sólo alimenta y mantiene a su propia familia, sino también a otras familias que emplea para trabajar en el campo. A principios de este año, cuando visitamos a Khalid, las cosas le iban bien y sus cosechas prosperaban. 

Lamentablemente, en los últimos días hemos recibido la noticia de que los cultivos de Khalid han sido completamente arrasados por las nubes de langostas que asolan gran parte de África oriental durante este año.

Si no se la contiene, la langosta del desierto puede multiplicarse por veinte en tres meses y alcanzar densidades altísimas. Un enjambre de 80 millones puede consumir la comida equivalente a la que comen 35.000 personas en un día.

Además de esto, la situación se ha vuelto aún más complicada para Khalid, ya que él vive en el norte de Etiopía, donde ha estallado la violencia entre las fuerzas militares etíopes y el Frente de Liberación Popular Tigray.

Debido a la inseguridad, los colaboradores locales de Puertas Abiertas no han podido viajar hasta dónde está Khalid y proporcionarle apoyo a él y a su familia.