El pasado mes de enero, Josiana, una niña egipcia, fue sacada por la fuerza de la casa de su padre, con quien vivía, para llevarla a vivir con su madre. Hace tres años, la madre de Josiana había sido secuestrada y obligada a casarse con un extremista musulmán.

Tras el matrimonio de su madre, el marido de esta no mostró ningún interés en acoger también a Josiana, por lo cual la pequeña se crio con su padre y creció como cristiana.

Sin embargo, hace unos meses su madre dio a luz un hijo, lo cual llevó al marido a decidir que Josiana debía convertirse también al islam: no quería que su hijo tuviese una hermana cristiana.

El domingo, 31 de enero, la madre de Josiana y su marido, junto con la policía, irrumpieron en la casa del padre de la niña, donde Josiana estaba junto con su abuela. La madre de Josiana estaba ataviada con la ropa islámica habitual, mostrando sólo sus ojos.

Rápidamente, la policía tomó a Josiana por la fuerza y la llevó a vivir con su nueva familia, donde pretenden criarla como una musulmana.