Con estas palabras el profeta Isaías traía un mensaje de esperanza para el pueblo de Israel. Una profecía que se haría efectiva unos 750 años después con el nacimiento de Jesús de Nazaret.

Sorprendentemente este mensaje sigue siendo igual de válido para nosotros, los cristianos del siglo XXI. Este mensaje nos da esperanza en medio de la adversidad y fortalece la fe de millones de hermanos en todo el mundo que tienen que enfrentarse a la realidad de la persecución.

Celebramos el nacimiento de Jesús junto a millones de hermanos en todo el mundo. Hagámoslo en actitud alabanza y agradecimiento por todo lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.