Justo ayer nos hacíamos eco de la discriminación sistemática que sufren los cristianos de India a la hora de recibir la ayuda del gobierno y otras oenegés oficiales. Esto sumado a la imposibilidad de comprar recursos de forma local o acceder a fuentes de agua potable debido al confinamiento por el Covid-19, dejaba a los cristianos de algunas zonas concretas del país en una situación de desesperación absoluta.

Además, seguimos recibiendo informes de ataques violentos hacia los cristianos de India, como por ejemplo el de un grupo de cristianos que tuvieron que huir de sus aldeas debido a su fe. Estos cristianos desplazados tuvieron que encontrar refugio en otra región, donde finalmente comenzaron a construir sus nuevos hogares. Tristemente fueron descubiertos en este sitio que habían elegido para rehacer sus vidas y atacados de nuevo. Las casas a medio construir fueron completamente destruidas y este grupo de cristianos recibió una paliza por parte de un grupo de personas  armadas con palos.

Muchos cristianos de India ya sufrían la persecución en su día a día, ahora debido al efecto del coronavirus, la gravedad de esta opresión se ha incrementado, dejando a millones de cristianos de India en una posición de vulnerabilidad extrema. Oremos por nuestros hermanos de India.