La primera de las leyes, aprobada en uno de los estados de la zona norte de India y propuesta por un miembro del partido nacionalista hindú que actualmente ostenta el poder (BJP), podría declarar ilegal realizar actividades como orar por una persona u ofrecerle ayuda humanitaria. Según la descripción de esta reforma, cualquier tipo de actividad de este tipo realizada por un organismo religioso, será vista como un medio de atraer de forma deshonesta a personas con el objetivo de convertirlas al cristianismo.

La otra reforma afecta también de forma directas a las pocas oenegés extranjeras cristianas que siguen trabajando el país, pues designaría como requisito indispensable para trabajar en una de estas entidades, el no haber sido acusado o declarado culpable del hecho de que una persona cambiara de fe (algo penado por la ley en India).  

Como venimos viendo desde las últimas elecciones generales en el país asiático, en las que el BJP ganó con mayoría absoluta, la situación de persecución a los cristianos cada vez es más grave y es raro el mes que no nos llegan noticias de incidentes de este tipo, sobre todo en los estados del norte dónde el nacionalismo hindú es más fuerte y más leyes anti-conversión existen.

La situación de nuestros hermanos en el país es crítica, por eso es necesario nuestra participación en el apoyo de la iglesia perseguida en India. Oremos para que Dios actúe con poder y el evangelio siga llegando a personas a pesar de los impedimentos del gobierno y del enemigo.