La situación de Nigeria es dramática, con 1350 muertes se mantiene a la cabeza del resto de países en cuestión de violencia mortal hacia los cristianos.

A la influencia de los grupos islámicos tradicionales en esta problemática hay que añadirle ahora el rol que el presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari está desempeñando en todo esto. En su segundo mandato, el presidente ha puesto todas las cartas sobre la mesa:  Para bien o para mal, parece que su objetivo es que Nigeria se convierta en una nación islámica. El presidente ha creado un espacio de impunidad en el que los grupos extremistas radicales pueden actuar y causar estragos al margen del sistema. Además, desde la administración se afirma que Boko Haram está “funcionalmente derrotado” mientras que existen evidencias claras que muestran todo lo contrario. Boko Haram está más vivo que nunca y su influencia destructiva sigue estando presente en el país.

Mediante prácticas basadas en la violencia y la intimidación el islamismo radical se abre cada vez más y más en el país africano.

El pasado diciembre, Christianity Today, se hacía eco del asesinato de 11 cristianos llevado a cabo por el Estado Islámico de África Occidental durante el período navideño. El primero de los asesinados recibió un tiro en la cabeza, mientras que los 10 restantes fueron degollados. Este tipo de ejecuciones recuerda mucho a las ocurridas en Libia en el año 2015, donde el Estado Islámico de Irak y el Levante asesinó a un grupo de cristianos coptos egipcios secuestrados en la ciudad de Sirte, Libia.

Tristemente este no fue el único incidente ocurrido durante las navidades, ya que en el mismo periodo ocurrieron más asesinatos y secuestros:

  • Una novia y sus damas de honor fueron asesinadas mientras se dirigían a la celebración de su boda (al menos 5 de esas mujeres eran cristianas).
  • Cuatros estudiantes del seminario del “Buen Pastor” en la ciudad de Kaduna fueron secuestrados tras un ataque por parte de varios hombres armados.
  • Durante un asalto llevado a cabo el 3 de enero en la ciudad de Michika, el Reverendo Lawan Andimi, presidente de la asociación de cristianos de Nigeria, fue secuestrado.

Esto es solo una muestra de la violencia a la que los cristianos de Nigeria deben enfrentarse. Ora por la familia perseguida de Nigeria. Acompáñalos en esta situación de muerte, violencia y persecución.