El pastor Udhav Pradhan y su hermano, Ishwar Pradhan, viven junto con sus familias en la aldea de Khorlakot, perteneciente al distrito de Kalahandi (India). De las aproximadamente 1.000 personas que viven en el pueblo, ocho familias son cristianas. Aunque estas familias llevan viviendo en la aldea por más de 20 años, desde hace algunos meses los extremistas han estado acosándoles y amenazándoles.

De hecho, llegaron a amenazarlos con asesinarles o quemarles si no abandonaban el cristianismo. Una noche, mientras todos se habían ido a dormir, Udhav, quien estaba orando, comenzó a oler a quemado. Al salir, observó que una parte de su casa estaba ardiendo. Inmediatamente se apresuró a despertar a toda la familia.

Gracias a Dios, el hecho de que Udhav estuviese orando en ese momento hizo que se percatase del incendio y pudiera salvar a su familia. Días antes de este incidente, tanto Udhav como su hermano habían sido golpeados por los extremistas.

Aunque todo esto se ha denunciado a la policía, no se ha tomado ninguna medida contra los infractores.