En la noche del 15 al 16 de Octubre tres jóvenes asaltaron la casa de Eldos simplemente por el hecho de ser cristiano. El joven fue golpeado hasta el borde de la inconsciencia mientras le gritaban la palabra “Kafir”, infiel en Árabe. Una vez en el suelo patearon su cabeza repetidas veces, ocasionándole daños severos. “Una vez se dieron cuenta de que Eldos estaba inconsciente y no podía moverse, lo colocaron en una mesa y le limpiaron la sangre de la cara para eliminar en la medida de lo posible el rastro de la barbarie que habían cometido” cuenta una persona de la aldea de Eldos. Antes de irse los asaltantes amenazaron al muchacho de 25 años, si para el amanecer no había desaparecido del pueblo su vida correría peligro.

Después del ataque, Eldos fue llevado al hospital de Tamchi, en la región de Issyk-Kul, con múltiples lesiones. El diagnóstico era muy grave, Eldos tenía daños considerables en un ojo, el cuál no dejaba de sangrar, además de una conmoción cerebral grave con posible hemorragia interna, dientes caídos y una fractura de mandíbula. Según los médicos, lo mas posible es que muriera o quedara discapacitado. 

Milagrosamente, Eldos salió de peligro, aunque las secuelas tanto físicas como emocionales le han marcado de por vida. Debido al estrés de las últimas semanas, las amenazas continuas por sus atacantes aún incluso en el hospital y un proceso de recuperación de extrema dificultad, Eldos ha caído en una profunda depresión y la gente de su entorno lo describe como “roto”.

Sin embargo, la iglesia ha unido sus fuerzas para apoyarle, hermanos cristianos guardaban la puerta de la habitación de Eldos en el hospital, para disuadir cualquier intento de ataque por parte de los asaltantes.

El muchacho, aún en su estado, agradeció el apoyo de sus hermanos y familia cristianos. “Aún vivo, y esto es gracias a las oraciones de mucha gente, puedo sentirlo. ¡Gracias!” decía el joven en un comunicado a través de su entorno.

Ahora Eldos tiene que enfrentarse no solo a las amenazas y a una lenta recuperación física y emocional, sino que además ha sido denunciado por sus asaltantes por escuchar música cristiana y repartir propaganda religiosa, justificando según ellos, los actos cometidos contra él.