Según informes de Puertas Abiertas, entre junio y enero de 2020 se han producido en India 349 incidentes relacionados con la persecución, los cuales han afectado a más de 5.000 cristianos del país.

"La pandemia ha cambiado la dinámica de la persecución", indica el pastor Samuel, colaborador local de Puertas Abiertas en la India. "Hemos visto innumerables actos de discriminación. Los cristianos están siendo ignorados en la distribución de alimentos. Ya sea porque el gobierno no se los da o porque los aldeanos locales los despiden, sigue siendo discriminación".

Los analistas de la organización dicen que en torno al 85 % de las personas que fueron ayudadas por colaboradores locales de Puertas Abiertas vinieron porque antes se les negaron las ayudas gubernamentales por causa de su fe. 

Además, un 15% adicional ha experimentado otras formas de discriminación, como la pérdida de un trabajo por ser cristiano. "Algunos hermanos incluso ocultaron el hecho de ser creyentes para obtener ayuda del gobierno", añade el pastor Samuel. Por ejemplo, el gobierno tiene un plan por el cual los jornaleros pueden obtener 90 días de trabajo; pero a los cristianos no se les permite el acceso a estos planes.

Heena, otro colaborador local, comparte algunas de las formas en que esto se lleva a cabo: "Los cristianos pueden ser discriminados en las tiendas y ser obligados a viajar a otros pueblos para obtener alimentos. Les vemos recibir menos ayuda alimentaria en la distribución de la ayuda de socorro, si es que la reciben".

"A menudo, la distribución de la ayuda se hace en conjunto para 2 o 3 aldeas. Los cristianos están siendo discriminados en este colectivo. Incluso se les impide viajar a una aldea vecina para recibir ayuda cuando se les niega en su propia aldea."

"Los de las zonas rurales tienden a ser más afectados por la discriminación, ya que suelen ser los jornaleros de sus zonas. También dependen de los recursos comunales para el agua y otros servicios públicos. Los de las ciudades son menos afectados por los boicots ya que generalmente tienen acceso a su propio suministro de agua y tienen empleos en el gobierno".

Así, los informes de Puertas Abiertas no sólo muestran violencia, sino también discriminación y amenazas. "Es probable que dicha discriminación no se denuncie debido a la falta de comprensión de la discriminación", dice el pastor Samuel. "Muchos sólo aceptan esto como una parte de su vida normal y no lo reconocen como discriminación".