Hace apenas un año, Diliana entregó su vida a Jesús cuando escuchó el mensaje del Evangelio a través de un evangelista de la región.

Diliana está casada y tiene cuatro hijos pequeños, pero la situación familiar es bastante precaria. Además, el marido de Diliana trabaja lejos de casa y tiene que viajar mucho.

Cuando Diliana se convirtió al cristianismo, comenzamos a ayudarla en todo lo que pudimos, con comida y otros recursos materiales y espirituales. Su marido también aceptaba la comida, sin importarle mucho quienes eran los que se la entregaban.

Sin embargo, todo cambió cuando el marido vio la Biblia en su idioma local, así como otros materiales que le habíamos entregado a Dina. Se enfadó mucho, lo rompió todo y lo tiró a la basura. También comenzó a golpear a Diliana.

Por causa de la paliza, Diliana pasó tres días con fuerte dolor de cabeza, y quedó malherida. Sin embargo, su marido le prohibió acudir al hospital. Desde aquel momento, el marido de Diliana pasa más tiempo en casa para controlarla. También ha empezado a beber, lo que hace que constantemente insulte y golpee a Diliana. Su situación es preocupante.