El Consejo Evangélico Venezolano calificó como actos de odio hacia la religión los hechos violentos generados el pasado 17 de febrero contra un grupo de cuatro evangélicos que, tras ser atacados con cuchillos y golpeados con palos por delincuentes, fueron obligados a comer hojas de la Biblia.

Una de las víctimas relató: "los delincuentes nos cubrieron la cara y empezaron a golpearnos y apuñalarnos. Nos dibujaron X por el cuerpo y nos obligaron a comer la Biblia". Tras el ataque, fueron trasladados al centro médico con graves heridas en la cabeza, los brazos y la espalda.

Las víctimas pertenecen a una iglesia cristiana de la ciudad y forman parte de un grupo llamado "Doce Hombres de Valor", con quienes están pasando por un proceso de restauración. La iglesia tiene un centro dedicado a la rehabilitación de personas con problemas de adicción a las drogas.

Según el pastor Dugarte, director del centro, los agresores pertenecen a grupos que se oponen al trabajo que se realiza en el centro. Unos días antes del incidente, los agresores pidieron al pastor una lista de personas que estaban en el centro de rehabilitación, pero éste se negó a hacerlo.