El pasado 3 de agosto, Mizanur Rahman (un cristiano de trasfondo musulmán) estaba reunido con su familia en su casa participando en una pequeña reunión de alabanza y adoración. Mientras cantaban, su hermano mayor entró en la casa junto a otros aldeanos mientras gritaban:

“Vosotros los cristianos no hacéis más que causar problemas. Cogedle.”

Mizanur fue arrastrado fuera de su casa, golpeado y torturado duramente. Además de los daños personales, hubo que lamentar daños materiales, ya que prácticamente destruyeron la casa dónde vivían y todas sus pertenencias. Hecho esto amenazaron a Mizanur y su familia; Debían irse, porque si volvían se enfrentarían a la peor situación.

Por desgracia esta situación es bastante común en las zonas rurales Bangladés, dónde los grupos tribales o el islamismo radical tienen más poder. Los cristianos de trasfondo budista o musulmán (como en el caso de Mizanur), son los que más sufren. A menudo muchos de ellos deben reunirse a escondidas en casas por miedo a la persecución por parte de la comunidad o incluso de sus familiares.

Gracias a Dios, Mizanur pudo llamar al colaborador local de Puertas Abiertas y profesor de alfabetización, el pastor Mokttakim, desde un pequeño hotel. Este pudo ir a verlos, les dio para comer y les encontró un lugar dónde quedarse temporalmente. Mizanur junto con el pastor Mokttkim pensaron en presentar la denuncia contra sus perseguidores, pero su hermano también les había amenazado si informaban a la policía.

Ahora la familia permanece escondida junto a sus hijos pequeños. Se sienten frustrados y deprimidos. Oremos mientras buscamos la manera para poder mejorar su situación.