El 13 de agosto una mujer suicida se escondió en la cocina de la sede de una aldea al suroeste de la ciudad de Bol. Alrededor de la 1 de la madrugada, salió de su escondite y detonó sus explosivos. Al menos 6 personas murieron, entre ellas el jefe, cuatro de sus guardias y un soldado. Cuatro soldados resultaron heridos.

El ataque es motivo de preocupación para la Iglesia local, que se enfrenta a una situación de seguridad ya tensa en la provincia de Lac.

"Esta situación es preocupante para todos, porque hay localidades cercanas donde hay células de oración donde ya están viviendo con miedo constante" dijo un cristiano local.

"Cada día nos preguntamos dónde atacarán a continuación. Vivimos en estado de pánico, y seguimos orando para que Dios ponga fin a esta situación". Comentó Bagasola, un lider que acoge a personas desplazadas por los crecientes ataques de Boko Haram en las islas de la provincia de Lac.

Un anciano de la iglesia de Bol dijo: "Los cristianos tienen miedo, incluso aquí en Bol. Parece que algunos miembros de Boko Haram se han infiltrado en la ciudad y hay rumores de que Bol es el próximo objetivo. Esto nos preocupa mucho. Vivimos en Lac por fe y sólo podemos contar con Dios y la oración".

Otro anciano de la iglesia Bol estuvo de acuerdo en que el ataque de agosto causó temor en su pueblo. "La ciudad de Bol estaba llena de fuerzas de seguridad. Escuchamos que los atacantes planean descender a iglesias y mezquitas. La mayoría de los cristianos aquí no son maduros en su fe. A causa de este rumor, muchos cristianos están empezando a irse de las iglesias".

Los últimos años vividos bajo la tensión constante de ataques y rumores de ataques, han constituido un gran desafío para la iglesia y su crecimiento en esta área.