Athit, que se encontraba en preparación del culto del domingo, fue arrestado por la policía local en la propia iglesia. El motivo del arresto fue una oración pública que había hecho por una persona de la aldea, algo que no gustó a las autoridades y que propició el arresto.

Una vez llevado a las dependencias policiales, Athit fue presionado para firmar un documento en el que renunciaba al derecho a reunirse con los otros cristianos de la comunidad, algo a lo que se negó rotundamente.

Debido a esto, Athit fue encarcelado sin un juicio justo, situación en la que se encuentra hasta la fecha.

Athit lleva ya 3 meses en prisión y su mujer, Burpha está completamente desesperada.

"Ahora es el tiempo de la cosecha estoy sola y hay mucho trabajo. Tengo que encargarme de la granja, los niños y hacer comida para mi marido".

Puertas Abiertas a través de los colaboradores locales ha podido apoyar de forma económica a esta mujer.