El ataque a la iglesia tuvo lugar por la tarde, alrededor de las 18:00, poco antes de que finalizara la oración diaria de las 17:30 horas. Los residentes locales, señalan que hubiera habido muchas más víctimas si el ataque se hubiera llevado a cabo minutos después, y sugieren que esa podría haber sido la intención de los perpetradores. Todavía no se ha confirmado la identidad de los autores, aunque se especula con que Daesh (Estado islámico) fue el autor del atentado.

Qamishli ha visto ataques similares contra objetivos cristianos en los últimos años, especialmente en junio de 2016, cuando el Patriarca sirio ortodoxo sobrevivió a un intento de asesinato en el que murieron otras tres personas En respuesta a este último incidente, el Patriarca ha condenado enérgicamente el ataque por cobarde, sugiriendo que los perpetradores tenían la intención de crear preocupación y caos entre los ciudadanos y desestabilizar la región.

La situación de los cristianos en Siria sigue siendo muy difícil. En este país (que se coloca en el número 11 de la LMP), uno de los principales agentes de la persecución son los grupos islámicos extremistas, como por ejemplo el Daesh o Estado Islámico. Siria sufre una terrible guerra civil desde el año 2011, una guerra en la que numerosos agentes nacionales e internacionales están implicados. Hay muchos intereses en juego, pero como en todas las guerras, los civiles siempre son los más perjudicados. 

Durante su apogeo en 2014, el Estado Islámico controlaba una gran porción del territorio de Siria e incluso de la vecina Irak, aún a pesar de que la intervención internacional ha reducido la presencia de este grupo extremista hasta casi su eliminación total, aún quedan reductos dónde mantienen el control y del que siguen preparando ataques hacia diferentes objetivos, entre ellos los cristianos. Millones de personas han sido desplazadas por la guerra, pero muchos cristianos han decidido quedarse con el objetivo de ayudar a su comunidad. Esto, sumado a la falta de libertad religiosa, hace que haya un gran número de cristianos perseguidos y que las iglesias cristianas estén en el punto de mira.

Ante esta compleja situación y en vista de los atentados del pasado jueves los hermanos de Siria nos piden oración. Confiando y creyendo que el Señor tiene el control de todo y que es posible que el país sufra un cambio drástico mediante la obra del espíritu. Muchos tienen la esperanza de que la justicia del Señor caiga sobre el país y aquellos que solo conocen el mal y la violencia se arrepientan de sus pecados y decidan seguir a Cristo. Creamos con nuestros hermanos de Siria, creamos que el Señor pueda realizar estas cosas y oremos para que el Señor escuche nuestro clamor en unidad como cuerpo de cristo.