El pasado 24 de noviembre, Madvi Mukka invitó a varios miembros de su iglesia a unirse junto con él en un evento muy importante para la familia: el bautismo de su hijo. Tras tener un tiempo de oración, los invitados comenzaron a celebrar el bautismo del joven. Mientras comían, un total de 60 vecinos del pueblo, irrumpieron y atacaron a estos creyentes con palos y barras metálicas.

Nuestros hermanos trataron de huir, pero los aldeanos les persiguieron por toda la zona. A algunos incluso les lanzaron flechas cuando los veían. También quemaron sus Biblias.

Esto duró desde la 01:00 A.M. hasta las 05:00 A.M. La policía no llegó hasta las 7:30 A.M.; lo único que hicieron fue llevar a los creyentes heridos al hospital.

Concretamente a Madvi Mukka le clavaron una flecha en el estómago y está gravemente herido.

En total, quince personas se encuentran en estado de gravedad tras el incidente, y otras cinco personas está en situación crítica, habiendo sido trasladadas a otro hospital con mejores medios para tratarlos.