En la aldea de Silgadji en la zona norte de Burkina Faso, a alrededor de las 12:00 de la mañana, un número desconocido de atacantes armados irrumpieron en la iglesia cristiana de la aldea, asesinando a al menos seis personas. Entre las víctimas se han identificado al pastor de la iglesia Pierre Ouédraogo, uno de sus hijos, su cuñado que ejercía como diácono y a otros tres feligreses. Una mujer que fue herida en el ataque y llevada al hospital se encuentra fuera de peligro. Todos ellos se encontraban en la iglesia debido a la celebración del servicio matutino que en el momento del ataque acababa de terminar.

Ningún atacante ha sido identificado aún y por ahora ningún grupo terrorista ha reconocido la autoría de este hecho, si bien es cierto que los atacantes forzaron a los asistentes a convertirse al Islam, según cuenta un familiar del propio pastor. 
El Pastor Ouédraogo (que había pastoreado durante 35 años una de las iglesias más antiguas de la zona) se negó categóricamente junto a varios de los otros líderes a cumplir las demandas de los atacantes a lo que estos en respuesta decidieron llevar a cabo los asesinatos.

Los últimos informes de Puertas Abiertas en Burkina Faso detallan como los ataques por parte de militantes de grupos extremistas islámicos son cada vez más frecuentes en el norte y el este del país. Estos grupos terroristas han aumentado su influencia tras el vacío de poder dejado por el anterior dirigente Blaise Compaoré, el cuál fue obligado a renunciar a su puesto tras la revolución de Burkina Faso del 2014. Esta situación de inestabilidad causada por grupos extremistas islámicos nacionales e internacionales está llevando al país a una crisis humanitaria que podría empeorar en poco tiempo.

Acompañemos a nuestros hermanos de Burkina Faso en oración, sobre todo por la iglesia de Silgadji, que ha sufrido de forma tan reciente esta tragedia. Oremos por la restauración de la iglesia y lo protección de los cristianos en todo el país. Es nuestro momento de interceder por ellos y clamar a Dios a favor de cada una de esas personas que están sufriendo o sufrirán persecución.